Una vez más, quienes salían de sus hogares con la ilusión de iniciar unas vacaciones han encontrado la muerte o han visto su vida gravemente dañada. Un Airbus-310 de la compañía aérea rusa Sibir, conocida también con el nombre de S7, se estrelló ayer por la mañana inmediatamente después de tomar tierra en el aeropuerto de la ciudad siberiana de Irkutsk. El balance provisional de víctimas eleva a 122 el número de muertos y a 70 el de heridos. Hay también 12 personas desaparecidas. A bordo del aparato viajaban 14 niños, seis de los cuales se encuentran hospitalizados. Se desconoce la suerte que han corrido los demás pequeños.