A dos días del inicio de la pretemporada albiazul, algunos integrantes de la plantilla comienzan a asentarse en Vitoria para ponerse desde el miércoles a las órdenes de Julio Bañuelos. En algunos casos, con fecha de caducidad, porque seguro que su situación puede variar en los próximos días para terminar vistiendo otra camiseta. Uno de los ejemplos es Nene. El brasileño llegó ayer a media tarde a la capital alavesa acompañado de su familia y hoy espera reunirse con Dmitry Piterman para hacerle ver su deseo de irse del conjunto vitoriano. «No sé muchas más cosas de las que conocéis. Quiero estar con el presidente hoy o mañana y a ver qué solucionamos. Espero que todo se arregle esta semana», avanzó sobre su deseada salida.
De momento, no quiere hacerse excesivas ilusiones en torno a su futuro y todo pasa por mantener un primer encuentro con el máximo dirigente de la entidad del Paseo de Cervantes. Lo conoce perfectamente y sabe lo que ha sucedido en otros casos semejantes con algún compañero que ha abandonado la disciplina del Alavés recientemente. «Piterman es muy imprevisible y no puedo pensar nada. Igual pienso una cosa y luego sucede otra y es más difícil de llevarlo. Quiero hablar primero y después decidirme», aseveró Nene a este diario.
En el proyecto de Piterman el fútbol de Nene es trascendental y no va a dejar que se vaya a cualquier precio. Ni tan siquiera la buena relación que les une garantiza al carioca una salida fácil del Alavés. «Conmigo siempre se ha portado bien, pero nunca se sabe. Tiene que ser una cosa en común para que los dos estemos contentos». Aunque hay un tercer implicado, el posible destino de Nene. El precio que pide el Alavés por su libertad -siete millones de euros- es de momento un obstáculo para su marcha. «Puede que sea un poco elevado, aunque entiendo que de esa manera está valorando mi trabajo y eso es bueno».
Nene tiene pendiente todavía el cobro de una cantidad correspondiente a la temporada pasada, aunque considera que eso no va a entorpecer una hipotética negociación para lograr su traspaso. Sin llegar a decirlo claramente, insinúa que también podría llegar a perdonar las cantidades que le adeudan, tal y como sucedió por ejemplo con Juanito, Sarriegi o Bodipo en su día. «Conmigo en ese aspecto no van a tener problemas. Eso no va a impedir la proyección de mi trabajo. Tampoco es mucho dinero y no creo que eso vaya a marcar mi destino», subrayó.
Tres opciones
Actualmente son tres los equipos que pujan por hacerse con su fútbol los próximos años. «Celta, Betis y Girondis son las opciones que más interés han mostrado. Prefiero jugar en la Liga española, aunque tampoco es descartable ir a Burdeos porque el año que viene jugarán la Champions y hay que tenerlo en cuenta», dijo.
Sus apetencias se colmarán con el hecho de salir del Alavés. Quiere progresar y no parece que jugando en Segunda vaya a conseguirlo, más si cabe teniendo ofertas de escuadras de la máxima categoría. «Me duele mucho dejar Vitoria y a la afición que tanto me ha apoyado, pero tengo que mirar el lado profesional y familiar. Mi preferencia es continuar en Primera porque quiero crecer en el aspecto deportivo. Creo que es lo mejor también para el Alavés», reconoció abiertamente.
Sería un nuevo abandono a sumar a los de Sarriegi, Juanito y Bodipo. Jugadores que han encontrado acomodo en otros conjuntos, pero que sin embargo y a juicio de Nene, no debilitarán las opciones de pelear de nuevo por el ascenso. «Vendrán otros jugadores y seguro que Dmitry va a hacer una plantilla competitiva para subir. Estoy convencido».