La segunda propuesta de la promotora de los Vidarte en el cartel de San Fermín convocó a numerosos pelotazales en el frontón Labrit. Se enfrentaron, en la primera semifinal del Torneo de Parejas, Titín III y Pascual contra González y Eulate (22-20). La victoria cayó del lado del riojano y su compañero. El final estuvo revestido de emoción con los empates a 18, 19 y 20.
El choque fue largo. No quedó resuelto hasta transcurridos 76 minutos y 587 pelotazos. Culpa de ello la tuvieron ambos zagueros que se adentraron en un peloteo de desgaste permanente. Un saque hizo subir a su casillero particular el de Tricio, por dos del zurdo vasco francés, que tuvo una noche aciaga por los dos incidentes que sufrió en la semifinal.
La primera de ellas fue a mediados de la primera parte. Impactó uno de sus dedos con la pared izquierda. Y la segunda fue un pelotazo en el codo de su brazo derecho, a un dos paredes con efecto de Titín III. Se refugió en vestuarios para buscar las asistencias médicas. Más tarde volvió a la cancha y jugó dolorido, aunque para muchos pelotazales, «González pintó de teatralidad sus supuestas lesiones». Lo que hay que subrayar que el delantero de Tricio se llevó un partido que siempre lo tuvo muy cuesta arriba. Estuvo por detrás en el marcador, 8-12, 10-14, 11-17 y 15-18. A estas alturas la cátedra no ofrecía un euro por sus opciones.
Sin embargo, Titín III, moldeado de una pasta especial pelotística, logró empatar a 18. Abrazos que se repitieron a 19 y 20. En estas situaciones no suele fallar. Es un especialista en llegar a 22. Los dos últimos tantos fueron para él.
Finalizó 14. Ocho fueron de aire, cuatro de dejadas y dos carambolas. Además hay que sumar el tanto que sumó de saque. González tuvo de todo, aciertos y errores. Pascual terminó con más brillo en su pelotazo que su rival de turno. Mientras Eulate brilló en defensa, pero le faltó mordiente.
En el choque complementario, Berasaluze IX y Elkoro se impusieron (18-11) a Chafee y Nalda III. El marcador registró un empate (11-11) que emitió la impresión que iba a imperar la igualdad.