Las tres grandes pruebas por etapas del calendario mundial del ciclismo, Tour, Giro y Vuelta, no formarán parte a partir de la temporada 2007 del UCI ProTour. Así lo anunció ayer Patrice Clerc, máximo responsable de ASO.
Las razones hay que buscarle en un compromiso para que a partir de 2009 hubiese 18 equipos en el ProTour, que la licencia de permanencia en este selecto grupo bajase de cuatro a tres años y de aumentar a cuatro los 'free cards' para equipos invitados.
Este último punto nunca ha agradado al Tour, que ve como han sido varias las escuadras francesas que han quedado fuera de la ronda gala y ha decidido salirse. Las otras dos carreras también han mostrado su desacuerdo y han seguido los pasos del Tour.
Esta decisión no pilla de sorpresa. Comenzó a gestarse en el preludio del ProTour 2006. Fue una reunión a la que asistieron los organizadores de las tres grandes Vueltas y la UCI y en ella se puso en duda la inclusión de las tres grandes en la competición.
Finalmente el 7 de abril de 2006 alcanzaron un acuerdo entre las partes, garantizando el futuro del ProTour, que esta temporada cumple su segunda edición con la normativa UCI ProTour. En ella se especifica que los equipos ProTour tienen no sólo garantizada, sino obligatoria, la participación en todas las carreras.
Insultos a UCI
No terminan aquí los problemas para la Unión Ciclista Internacional (UCI). También se ha sabido que el máximo organismo del ciclismo ha citado a presentarse delante de la comisión disciplinaria a Jean Pitallier, presidente de la FFC, por haber empleado el término 'mafia' al mencionar a Hein Verbruggen, antiguo presidente. Lo hizo al referirse al informe Vrijman, nombre del experto encargado por UCI para elaborar el informe que exoneraba a Armstrong de las sospechas de dopaje.