-Ha dicho que el 'caso Zubiaurre' no fue el mayor error en su gestión. Pero sí que ha sido el de más trascendencia pública.
-Pecamos un poco de inocencia, de fiarnos de la palabra. Era un jugador que interesaba al Athletic por su perfil y entendíamos en todo momento que venía libre. Espero que se resuelva pronto, en septiembre y que este año juegue al fútbol
-¿En el Athletic?
-Eso lo tendremos que ver. Cuando hablamos con él, le dijimos que era un jugador que nos interesa, se habló de unas condiciones y ahora hay que ver qué es lo que pasa exactamente con la sentencia porque la sentencia también condiciona todo lo que se habló en su día.
-¿Y cómo va el proyecto del nuevo campo?
-Si como esperamos la feria antigua se empieza a demoler en el último trimestre de este año, podríamos poner la primera piedra en el último trimestre de 2007. Los plazos que manejamos de construcción son de 24 a 30 meses, con lo que la idea es que el club tuviese campo nuevo para la temporada 2010-2011.
-Y hoy echa a andar el Athletic de Sarriugarte...
-¿Sabe una cosa que me ha sorprendido de él? Una vez le pedí un informe sobre un jugador concreto del Bilbao Athletic y me lo dio de la noche para la mañana. Era un informe que hacía un seguimiento semanal de las evoluciones de este jugador que incluía todas las facetas: su situación anímica, los defectos que tenía, cómo había mejorado... Un informe muy bien desarrollado, muy bien escrito y se pronunciaba de una manera inequívoca y luego lo firmaba. Es un entrenador moderno, muy preparado, preocupado de su progresión, muy trabajador y muy dialogante. Los jugadores del primer equipo van a estar muy a gusto con él y va a contar con una plantilla muy competitiva. El objetivo de Félix y del equipo será recuperar la autoestima de todo el mundo y eso sólo se logra con resultados. Pero hay equipo para ello.
-¿No volverá a decir como el pasado años que está al nivel de los mejores equipos del mundo?
-(Se ríe) No dije eso. Dije que nosotros éramos conscientes de nuestras limitaciones deportivas, pero que a nivel de historia, de número de socios, de estructura deportiva, de afición, de estadio y de ganas no teníamos nada que envidiar a los mejores equipos del mundo. Que es algo diferente.