Fede Castaños dejará de ser entrenador del Mirandés durante el día de hoy. Medio mes después de que fuera presentado como el elegido para dirigir a una plantilla aún por confeccionar, el técnico burgalés recibirá la carta de libertad para ligarse al Racing de Santander; club en el que se dispone a asumir las funciones de segundo de su amigo y nuevo preparador del equipo cántabro, Miguel Ángel Portugal.
La propuesta de formar parte del organigrama técnico racinguista surgió de repente. El miércoles, se la trasladó Portugal, tras aceptar el cargo que López Caro acababa de dejar vacante por sorpresa. El viernes, Castaños había alcanzado ya un acuerdo amistoso con la directiva de Félix Pipaón para rescindir el contrato con el Mirandés.
«Es algo que ni siquiera podía pensar. El Racing es una oportunidad que muchos quisieran para trabajar en Primera División, donde un fin de semana preparas el informe para enfrentarte al Barcelona y al siguiente haces lo propio para medirte al Real Madrid. Hace tan sólo unos días, no me podía imaginar esa situación ni harto de grifa», manifestó ayer a EL CORREO.
Choque de sentimientos
Una sensación de satisfacción que choca con los sentimientos encontrados por abandonar un club que había depositado en él toda su confianza para preparar un nuevo proyecto e intentar dar el salto a Segunda B.
«Por otro lado, me queda una gran pena. Estoy muy dolido porque sé el perjuicio que he hecho al Mirandés. Si me pasa un día antes de firmar, habría dicho que muchas gracias por contar conmigo; pero estoy muy fastidiado por la que he liado», reiteró. «Me había hecho ya pájaros en la cabeza sobre jugar el 'play off' y ascender. Estaba soñando con ello, pero apareció el ofrecimiento de Portugal. Es una suerte meterme en Primera, que no puedo desaprovechar, y una serie de casualidades han provocado esa situación porque» -agregó- «nadie pensaba que se iría López Caro y que su lugar lo ocuparía un íntimo amigo mío».
Castaños aseguró que continúa dándole vueltas a las consecuencias que puede tener para el futuro del Mirandés su salida precipitada del club. El consuelo que encuentra es que al Área Deportiva «le resta tiempo para seguir trabajando, una vez que no se ha iniciado la pretemporada y, mucho menos, la Liga», señaló.
En todo caso, el preparador burgalés estimó que su marcha no será determinante para el destino deportivo del club. «Lo que ocurre es que se ha creado una sensación de vacío; pero en cuanto se contrate a un nuevo técnico, todo volverá a la normalidad y no afectará nada. Lo importante en una entidad no son los nombres de sus directivos o entrenador, sino su historia, imagen y afición, que, en este caso, son difícilmente superables», recalcó.
Castaños afirmó también que la rescisión de su contrato tampoco afectará para que los futbolistas con los que había contactado respeten su compromiso con el club. «Los jugadores no vendrán por mí, sino porque tienen una idea muy atractiva del Mirandés, tanto de su proyecto en el ámbito deportivo como de su gran afición. Es el caso de Mayordomo, que nos aseguró que se sintió futbolista cuando jugó en Anduva», apuntó.