Álava se recupera del susto y estrecha el cerco con el fin de intentar evitar en la medida de lo posible que haya nuevos contagios de gripe aviar entre animales de la provincia. La Ertzaintza y los Miñones impedirán desde hoy el tránsito de aves de corral en el perímetro más próximo al parque vitoriano de Salburua, donde se ha detectado el primer caso de España. La alerta se disparó el viernes, cuando el Ministerio de Sanidad confirmó que un somormujo lavanco encontrado muerto por un particular el día 30 portaba el virus H5N1, la cepa más letal.
A partir de esta misma mañana, las patrullas policiales controlarán que las 170 aves de corral situadas en once pequeñas explotaciones domésticas pegadas a Salburua no sean transportadas a otro lugar. Todas estas granjas están dentro de la denominada 'zona de protección', que abarca un radio de 3 kilómetros alrededor del humedal en el que apareció muerto el ejemplar acuático.
Según las inspecciones realizadas, los vecinos que poseen estos ejemplares no comercializan con ellos, aunque deben cumplir la exigencia de mantenerlos confinados en jaulas o recintos mallados. Esas barreras físicas para los animales no sólo deben estar en los laterales de la granja, sino también en el techo. El objetivo es que ningún ave silvestre que pase junto a la explotación pueda entrar.
Los agentes también reforzarán su presencia en el segundo anillo de seguridad, situado a diez kilómetros de las balsas, calificado como 'zona de vigilancia'.
Mientras tanto, 35 integrantes de la guardia forestal y 15 veterinarios forales siguen trabajando en la búsqueda de algún otro caso positivo de gripe aviar en Álava. Los técnicos de la Diputación recogieron ayer diez muestras de heces procedentes de aves de Salburua, lo que duplica los análisis realizados hasta ahora. Pese a todo, las autoridades insisten en que «no hay riesgo para la salud humana» porque el caso de Vitoria «es veterinario».
«Un caso aislado»
En este sentido, el secretario de Estado para la Comunicación, Fernando Moraleda, insistió ayer en el mensaje que el Gobierno central mantiene desde la semana pasada y afirmó que España «está preparada» para afrontar lo que hoy en día «es sólo una caso aislado». Carlos Escribano, director general de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, respaldó estas palabras y agregó que «en ningún momento» se ha bajado la guardia contra la gripe aviar. De hecho, hoy mismo se reunirá en Madrid la Comisión Interministerial permanente que vigila la expansión de este virus animal.
Por su parte, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava, UAGA, realizó ayer un llamamiento «de absoluta tranquilidad» a la ciudadanía ante la alarma generada por el hallazgo del somormujo infectado en Salburua. El presidente del colectivo, Iñaki Fernández de Larrea, vaticinó que a pesar de que los científicos recomiendan a la población que no cambie sus hábitos alimenticios, «notaremos un bajón importante».
Los ganaderos dan por hecho que habrá un descenso en el consumo «de pollo e incluso de huevos», y todo ello pese a que el virus H5N1 sólo se transmite por vía respiratoria, y nunca por la ingesta de un animal infectado. Por eso, el presidente de la UAGA recordó que las autoridades «tienen esta cuestión controlada».