 Vista parcial del nuevo sector residencial de Fardachón, situado en la zona sur de la capital riojana. / RAFAEL LAFUENTE |
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MIGRACIÓN EN LA RIOJA
MIGRACIÓN EN LA RIOJA |
Los que más ganan: Municipios riojanos cuyo saldo migratorio respecto a Logroño es positivo (hay más gente de Logroño que se ha empadronado en dichos pueblos que la que se ha ido de ellos a Logroño en los últimos cuatro años) y son fundamentalmente del entorno de la ciudad. Lardero (1.987 por 622), Villamediana (1.713 por 420), Albelda (370 por 243), Alberite (229 y 158), Navarrete (361 y 116), Fuenmayor (293 y 176), Ribafrecha (85 por 122) o Entrena (86 por 64). Soto de Cameros, excepcionalmente recibe 90 logroñeses por 66 vecinos que se van a la capital.
Los que más pierden: Son fundamentalmente cabeceras de comarca tales como Calahorra (256 por 127), Arnedo (219 y 94), Nájera (249 y 150), Santo Domingo (202 y 105) o Haro (180 y 110). Además de otros como Ausejo, Autol, Pradejón, Cenicero, Cervera, Baños, Huércanos, Ezcaray o Villoslada de Cameros. |
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Un total de 1.764 personas se han ido de Logroño a otras localidades de la Comunidad riojana en los últimos cuatro años, según un estudio elaborado por el Grupo Municipal Socialista sobre los movimientos de población, elaborado en el año 2005 y presentado ayer por el edil Vicente Urquía. En concreto, 8.097 han decidido empadronarse en otros pueblos de La Rioja, frente a los 6.333 riojanos que se han censado en Logroño desde 2002 a 2005.
Las poblaciones preferidas por los logroñeses a la hora de buscar otro destino de residencia habitual se encuentran en los pueblos del entorno de la ciudad, siendo Lardero y Villamediana los máximos exponentes de esta inmigración regional. En concreto, 1.987 y 1.713 logroñeses respectivamente se empadronaron en Lardero y Villamediana en estos años, por 622 y 420 vecinos de estos pueblos que fueron a Logroño. Así, otros municipios del entorno como Albelda, Alberite, Navarrete o Fuenmayor fueron los más buscados por los logroñeses.
Cifras de población total
Y, entre las excepciones, significativa es la del municipio de Soto de Cameros, que recibe a 90 logroñeses por los 66 que lo abandonan, convirtiéndose en el único municipio de los Cameros con saldo migratorio positivo respecto a Logroño, si exceptuamos a municipios pequeños como Gallinero (0 a 3) y Hornillos (3 a 5), también, con saldo positivo a su favor.
En el otro lado, los municipios que más habitantes aportan a Logroño son las cabeceras de comarca, con Calahorra (127 logroñeses fueron a la localidad calagurritana, por 256 que vinieron de ella a Logroño), Arnedo, Nájera, Santo Domingo y Haro, y también otras como Ausejo, Autol, Cenicero, Cervera o Ezcaray.
En cuanto a la valoración, Urquía considera que el traslado de logroñeses a los pueblos del entorno se debe, claramente, al «precio de los pisos» en la capital y a la falta de VPO, por lo que la mayoría de estos nuevos habitantes son jóvenes. En cuanto al caso contrario, el concejal dijo que «en Logroño acogemos a gente de edad más avanzada que viene aquí en busca de servicios que no tiene».
Por otra parte, Urquía se refirió a la evolución de la población en los distritos del 2005 al 2006. Mientras que las zonas sur (1.676 habitantes más) y oeste (596) son las que más ganan, el este gana 228 y el centro y el norte de la ciudad pierden 328 y 89 habitantes, respectivamente. Y, en este sentido, denunció el «deterioro» de los edificios situados entre Gran Vía y Duques de Nájera y demandó, frente a «actuaciones bomba», que se consiga que vaya más gente a vivir a la zona vieja.
Por último, se refirió a las últimas cifras de población dadas por la concejal popular Mar San Martín. Así, puntualizó que, frente a los 18.156 inmigrantes de los que informó el PP a uno de enero, tras la renovación del padrón el 31 de marzo, la cifra final -que será la válida a 1/01/06 a efectos del INE, según explicó- es de 16.276 inmigrantes. Por esta razón, «la población total de Logroño, cuando se publiquen las cifras oficiales, bajará de 147.182 a 145.302 personas», concluyó.