El conductor de un autobús fue detenido el pasado domingo en el peaje navarro de Zuasti al dar un resultado cinco veces superior al permitido en el control de alcoholemia -0,77-, después de que los pasajeros alertaran a la Guardia Civil, en pleno trayecto entre Pamplona y Bilbao. Los agentes del instituto armado comprobaron, además, que el chófer, de 53 años, tenía el carné retirado hasta el año 2012 por haber cometido múltiples y graves infracciones.
El autobús había salido a las 11.45 de Pamplona, estos días en plenas fiestas de San Fermín, con 50 pasajeros en dirección a Bilbao. Desde el primer momento los viajeros vieron que el chófer mantenía una conducta fuera de lo normal. Se alarmaron al comprobar que una vez en marcha realizaba movimientos bruscos en la conducción del autobús. «Nos asustamos al darnos cuenta de que estaba bebido, y montamos casi un motín a bordo para que parara», explicó una pasajera a este periódico. Ante la gravedad de la situación decidieron llamar con el móvil al servicio de emergencias.
Agentes de Tráfico de la Guardia Civil interceptaron el autobús en el peaje de Zuasti. Los guardias sometieron al chófer a la prueba de la alcoholemia. Dio un resultado cinco veces superior al permitido, 0,77 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Sin carné
Los miembros del instituto armado vieron que el carné de conducir del chófer estaba caducado. Solicitaron datos sobre su situación legal y descubrieron que también tenía retirado el permiso por dos sentencias de los juzgados de lo Penal números 1 y 3 de Santander -en una de ellas hasta el año 2007 y en la otra hasta el 2012-. «Era increíble. Tenía acumuladas un montón de multas por infracciones graves. No acertábamos a comprender que estuviera conduciendo un autobús», comentó la pasajera.
El hombre, identificado como J.A.S, vecino de la localidad cántabra de Laredo, fue arrestado como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico y otro de quebrantamiento de condena. La empresa propietaria del autocar envió a otro conductor para que los pasajeros pudieran continuar su viaje.
El suceso se produjo el mismo día en el que un conductor vizcaíno que también dio positivo en la prueba de alcoholemia provocara un accidente en Olite en el que resultaron heridos 11 jóvenes madrileños que regresaban a la capital tras disfrutar de las fiestas de San Fermín. Cuatro de ellos permanecían ayer en unidades de cuidados intensivos con amputación de extremidades.