El PSE quiere abrir un debate en las Juntas Generales para revisar el sistema de financiación municipal y aumentar la capacidad inversora de las instituciones locales. «El diputado general dice que los ayuntamientos son adultos y soberanos, pero no les financia como si lo fueran», criticó ayer el portavoz del grupo juntero, Josu Montalbán. A su juicio, éste es uno de los grandes asuntos pendientes que deben abordarse en la recta final de la legislatura.
Los socialistas han apoyado al Gobierno formado por PNV y EA en algunos de sus proyectos de mayor envergadura, como la 'Supersur', la nueva norma foral de residencias y el plan de gestión de residuos. Ayer, esta oposición «constructiva» sacó a relucir su voz más crítica. «No podemos dar un aprobado a la gestión de la Diputación», censuró Montalbán.
En su opinión, la política foral es «continuista» y se caracteriza por la «actuación personalista» del diputado general. José Luis Bilbao «busca su propio lucimiento a golpe de talonario foral, mientras olvida proyectos anunciados en varias ocasiones», asegura. En este sentido, el PSE cuestiona unas recientes declaraciones de Bilbao en las que daba por cumplido «el 100%» de su programa de gobierno.
Mantequilla y «estopa»
Entre las «promesas incumplidas», el portavoz socialista mencionó algunas infraestructuras «que no se han abordado con diligencia, como las variantes de Ermua, Igorre y Trapagaran». También la «desidia» que a su juicio ha dado al traste con el gran acuerdo entre partidos sobre la financiación de los servicios sociales. «Todo se quedó en una reunión con cámaras de televisión y periodistas. Ni un paso más». En esta materia el PSE ha vuelto a reclamar que se destinen más recursos a sufragar la estancia de personas mayores en residencias en lugar de «improvisar partidas millonarias para financiar deportes profesionales o de élite».
Montalbán afirmó con ironía que José Luis Bilbao «ha prometido mantequilla en lugar de cañones u hormigón, pero nos ha dado demasiada estopa y pocos resultados». En la financiación municipal, por ejemplo, se sigue aplicando un acuerdo que «terminó su vigencia en 2003». Los socialistas proponen que la aportación de fondos forales a los ayuntamientos aumente del 56% al 60% y se base en «criterios lógicos y equitativos, muy diferentes a los que se han venido utilizando».
Desde su punto de vista, debe valorarse «el desarrollo que han experimentado algunos municipios» y su dotación de centros escolares frente a aspectos como la superficie o el hecho de que tengan playa. Éste es uno de los debates que plantearán en los próximos meses en las Juntas Generales, donde volverán a reclamar la Línea 3 del metro para Otxarkoaga y Rekalde; un medio de transporte que también proponen para comunicar Bilbao con el aeropuerto.
Las críticas a la Diputación se extienden a su «enfrentamiento» con otras instituciones, recientemente por la Ley del Suelo. La decisión de Bilbao de delegar en todos los ayuntamientos la aprobación del planeamiento urbanístico «es una pataleta que puede poner en riesgo el desarrollo urbanístico de Vizcaya», advirtió Montalbán.