Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión europea dieron ayer signos de haber asumido las advertencias de Joaquín Almunia, contra una relajación de los esfuerzos de reducción del déficit presupuestario en época de 'vacas gordas'. En la reunión que ayer celebró en Bruselas, el consejo Ecofin también aprobó la entrada de Eslovenia en el euro.
El Pacto de Estabilidad (PEC) reformado prevé una serie de actuaciones preventivas en los momentos mejores del ciclo, para evitar que, en los de contracción, las necesidades de financiación de los Estados miembros provoquen una escalada del déficit presupuestario por encima del límite del 3% establecido.
Almunia decía días atrás que algunos países (en alusión a Francia, Italia y Portugal, pero no exclusivamente), están relajando su vigilancia del gasto, al amparo de las previsiones de bonanza económica.
El vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, estimaba ayer que las advertencias de Almunia no han caído en saco roto. «Ciertamente, no deberíamos ser optimistas en lo que concierne al seguimiento que ha llevado a cabo la UE de las instrucciones de prevención de déficits públicos, pero la preocupación por no reincidir en errores del pasado es real. El balance de un año del PEC reformado es bueno», aseguraba Solbes.
En ese contexto, el Ecofin celebrado ayer ratificó la entrada de Eslovenia en el euro el próximo primero de enero, con un cambio del tólar esloveno de 239,640 unidades por euro.
El presidente del Ecofin, el finlandés Eero Ehinaluoma, calificó de decisión de histórica y de provechoso el proceso de convergencia con la economía de la Eurozona llevado a cabo por el pequeño país recientemente adherido a la Unión. Eslovenia es el primero de la última tanda de nuevos socios en abrazar la disciplina de la Unión Monetaria.