La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo acordó ayer por unanimidad desestimar el recurso del teniente general José María Mena contra la sanción de ocho días de arresto impuesta por el entonces ministro de Defensa, José Bono. El alto mando fue castigado por manifestar el pasado 6 de enero, durante la celebración de la Pascua Militar, que las Fuerzas Armadas deberían intervenir si el Estatuto de Cataluña rebasaba los límites de la Constitución.
Mena fue destituido del cargo de jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército y recibió la orden de pase forzoso a la reserva. Sin embargo, sólo recurrió el arresto, ya que le quedaban dos meses para dejar el servicio activo.
El Supremo desestimó el recurso interpuesto por el teniente general contra su castigo de ocho días de arresto domiciliario, impuesto por «la falta leve de expresar públicamente opiniones que supongan infracción del deber de neutralidad en relación con las diversas opciones políticas».
La infracción
Mena invocó el artículo VIII de la Constitución, que asigna a las Fuerzas Armadas la misión de garantizar la unidad territorial de España, durante su discurso en la Pascua Militar en Sevilla.
El Consejo de Ministros aprobó el 28 de abril la destitución del jefe del Estado Mayor del Ejército, José Antonio García González, quien supervisó el discurso de Mena en la conmemoración castrense.