El chófer de un autocar que fue detenido el pasado domingo cerca de Pamplona acusado de conducir ebrio y con el carné retirado por infracciones graves había presentado «un permiso falso» a la compañía de autobuses que le contrató para reforzar los servicios durante las fiestas de San Fermín. La empresa ha denunciado por estafa al individuo, de 53 años, vecino de la localidad cántabra de Laredo.
Un portavoz de la empresa La Unión, que realiza los trayectos entre Pamplona y Bilbao, explicó ayer que durante la celebración de los sanfermines necesitan reforzar esa línea y se ven obligados a contratar personal. Hicieron un contrato de una semana al acusado, J.A.S., que había finalizado su relación laboral con otra compañía de autobuses. El hombre les presentó un carné de conducir falso, para ocultar que el suyo se lo habían retirado hasta el año 2012 por múltiples y graves infracciones. «No nos dimos cuenta de que era falso», se lamentaba ayer un portavoz de la compañía.
«De juerga»
El pasado domingo, el conductor debía llevar a cabo el trayecto que parte a las 11.45 de Pamplona hacia Bilbao. Según explicaron fuentes de la Guardia Civil a los responsables de la empresa, el hombre pasó la noche del sábado al domingo en la capital navarra, que se encontraba en plenas fiestas, «de juerga y bebiendo». El autocar con 50 pasajeros partió a su hora. Desde el primer momento, los viajeros se percataron de que el chófer estaba ebrio. El acusado realizó varias maniobras extrañas con el autobús que pusieron en alerta a los pasajeros. «Gracias a Dios que se dieron cuenta y avisaron a la compañía de lo que ocurría. Les dijimos que llamaran a la Guardia Civil para que parara el autobús», explicaron desde la empresa.
Apenas diez minutos después de salir de Pamplona, una patrulla de Tráfico del instituto armado interceptaba el autocar en el peaje de Zuasti. «Por suerte, los pasajeros actuaron con rapidez y evitaron que ocurriera una desgracia», añadieron los portavoces de la empresa.
La Guardia Civil comprobó que el conductor tenía el carné caducado y, tras revisar su situación legal, descubrió que pesaban sobre él dos sentencias de juzgados de lo penal de Santander en las que se le retiraba el permiso de circulación, en una hasta el año 2007 y en la otra hasta 2012. Al conocer los hechos, los responsables de la compañía de autobuses decidieron denunciarle por estafa.