El 11 de junio de 1987 la población mundial alcanzó la cifra de 5.000 millones de personas. A partir de esa fecha, y a iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, se celebra el Día Mundial de la Población. En su 19ª conmemoración se ha querido hacer una mención especial a la juventud como motor del desarrollo. Y realmente los jóvenes de hoy serán los impulsores de nuestra economía, de nuestra sociedad, de nuestro futuro, si existe un firme compromiso por apoyarlos. Las políticas sociales deben tener presente en sus partidas presupuestarias la inversión necesaria para su educación y formación, la creación de medidas reales de conciliación laboral y familiar que permitan a los padres dedicar el tiempo necesario al cuidado y educación de sus hijos, a apostar y apoyar la transmisión de valores positivos, que serán, en definitiva, los pilares de su desarrollo.
Asimismo, la sociedad en su conjunto debe ser consciente del papel fundamental que juega la familia como primer contexto de aprendizaje para las personas y como primera referencia que tomamos en todo aquello que consideramos realmente importante. En el entorno familiar aprendemos la importancia de principios como el de la generosidad, la solidaridad, el respeto y la convivencia con otras culturas principios que aprendemos, hacemos nuestros e intentamos inculcar a nuestros hijos. Desde Hirukide hemos defendido siempre la máxima de que la familia es el principal valor del que disponemos las personas y que es necesario cuidarlo. Por nuestro futuro, el de la sociedad y el de nuestros hijos.