Esta mañana he oído en la radio que Julen Guerrero fue el primer jugador mediático de la Liga española. En realidad, eso y mucho más... y todo bueno. Pero no es mi intención recordar desde estas líneas todos los partidos que ha jugado con la camiseta del Athletic, ni todos los goles que ha marcado, ni las veces que ha sido internacional. Para hacer un recorrido por su dilatada carrera en los terrernos de juego ya están los cronistas deportivos. Como tampoco es mi intención exponer aquí los motivos de haber sido, efectivamente, un jugador mediático, que supongo serían, además de todas sus reconocidas cualidades futbolísticas, su físico elegante, como decía Clemente por aquel entonces. Estas líneas pretenden ser una honesta y humilde muestra de agradecimiento al que ya es, sin lugar a dudas, leyenda en el Athletic. Y digo leyenda porque una de las acepciones de esta palabra en el diccionario de la Real Academia Española es 'ídolo, persona admirada con exaltación'.
Gracias por su brillantez, no sólo en el campo, sino fuera de él. Gracias por su comportamiento ejemplar en el campo y fuera de él. Gracias por demostrar su amor al Athletic en el campo y fuera de él. Y gracias por la manera de colgar las botas, porque ha demostrado que no sólo su físico es elegante. Mila esker, Julen!