El Athletic ha sufrido el primer revés serio de la pretemporada. Aritz Aduriz, que sufre una distensión en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha, la misma que se lastimó al final de la temporada pasada, y Fernando Llorente, con un esguince moderado en su tobillo izquierdo, estarán entre tres y cuatro semanas de baja tras las lesiones que sufrieron en el accidentado entrenamiento vespertino del martes. Pero los contratiempos para el técnico Félix Sarriugarte no terminan ahí. Luis Prieto se fracturó los huesos propios de la nariz, también durante la segunda sesión preparatoria de la semana, y durante un periodo de tiempo no podrá participar en el trabajo colectivo que implique acciones de contacto, aunque sí en la preparación física. Además, Fernando Amorebieta, que durante la presentación del equipo se produjo un esguince leve en su tobillo izquierdo, permanecerá dos semanas alejado del trabajo colectivo.
De todas formas, estos cuatro jugadores acudirán junto al resto de la plantilla a la concentración que el equipo bilbaíno llevará a cabo en Tignes (Francia) del 16 al 28 de julio. Lo mismo que los otros dos futbolistas que han arrancado la preparación del próximo curso liguero arrastrando molestias desde la temporada anterior.
Roberto Martínez Tiko se operó de una lesión crónica de tobillo nada más terminar la Liga. En principio, se calculaba que el jugador estaría inactivo durante un prolongado periodo de tiempo. Sin embargo, los servicios médicos del club están «muy contentos» ya que el centrocampista navarro «va por delante de los plazos previstos», explicó ayer Sabino Padilla.
Mikel Dañobeitia, por su parte, evoluciona «lentamente» de la distensión de ligamento que sufrió a finales del curso pasado y ayer tampoco pudo entrenar con el resto de sus compañeros. Además, Javi Martínez está ya recuperado de la «pequeña contractura» que sufrió el lunes en el muslo derecho.