El pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aprobó ayer, por 18 votos a favor y uno en contra, una declaración institucional en la que recuerda al Parlamento vasco que «no tiene competencia ni para enmendar o corregir las interpretaciones del Tribunal Supremo, ni para hacer recomendaciones interpretativas a jueces y magistrados».
El máximo órgano de gobierno de los jueces responde de esta manera a una proposición no de ley aprobada en la Cámara de Vitoria por el tripartito y EHAK en la que se pedía a los tribunales no aplicar la doctrina del Tribunal Supremo en el caso del dirigente etarra Henri Parot. Esta doctrina establece que las redenciones de condena por buen comportamiento o estudios a presos condenados según el Código Penal de 1973 se deben establecer sobre la pena total impuesta y no sobre los treinta años que, como máximo, permite cumplir la ley.
La declaración, que contó con el voto particular de Félix Pantoja y el concurrente de Fernando Salinas, alude a varios artículos de la Constitución para recalcar que «el ejercicio de la potestad jurisdiccional» en todo tipo de procesos «corresponde exclusivamente a los juzgados y tribunales determinados por las leyes». Además, recuerda que el Supremo, «con jurisdicción en toda España, es el órgano superior en todos los órdenes».
«Por el contrario, corresponde a las autoridades -añade el comunicado- dar cumplimiento a lo dispuesto en la Constitución, según lo cual, es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los jueces y tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el proceso y en la ejecución de lo resuelto».