Los 9.366 trabajadores de Radio Televisión Española votarán en referéndum los próximos días el preacuerdo alcanzado ayer por la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) y los sindicatos representados en RTVE sobre la reducción de plantilla de este grupo de comunicación estatal. El texto contempla la salida voluntaria de 4.150 trabajadores -entre fijos y contratados- a través de un sistema de prejubilaciones según edades y categoría laboral. En caso de no cubrirse el cupo se elaborará una lista de bajas forzosas hasta llegar a los excedentes previstos. La fecha límite es el 30 de octubre.
La maratoniana reunión, que se extendió durante 24 horas, concluyó gracias a las cesiones de una las centrales implicadas -CCOO- a las exigencias de la SEPI. Posteriormente se sumaron el resto de sindicatos: UGT, APLI y USO. El mayoritario UGT afirmó a través de su representante Paco Andujar que «se ha conseguido un acuerdo marco para seguir las negociaciones». En la misma línea se expresó Marcel Camacho (CC OO), para quien el texto convierte a RTVE en un «referente para la sociedad española».
El acuerdo supone cesiones sustanciales por ambas partes sobre las propuestas iniciales. Así, la nueva RTVE tendrá una plantilla objetivo de 6.400 empleados, con 5.900 fijos y 500 contratados, y un excedente de 4.150. Los centros territoriales pasarán a tener 1.550 empleados, un tercio de ellos en la delegación de Cataluña.
Además se pretende que la temporalidad de los futuros contratos no será superior al 10% y se fijan acciones de adecuación interna para facilitar la generación de 1.358 nuevos empleos y la conversión de 450 contratos temporales en fijos.
El recorte de estos empleos se llevará a cabo a través de prejubilaciones que afectarán a los trabajadores que, hasta el 31 de diciembre de 2008, tengan más de 52 años y hayan estado contratados como fijos en RTVE durante seis años, a los que se les garantiza un 73% del salario bruto del último año. Sin embargo, según CCOO, este porcentaje está condicionado a los acuerdos del último Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que concedió entre un 80% y 90% del salario. Dicho complemento se percibirá hasta la edad de jubilación.
Bajas incentivadas
Para los trabajadores menores de 52 años que deseen marcharse se negociará un sistema de bajas incentivadas cuyas cuantías se determinarán dentro del ERE presentado ayer al Comité General Intercentros, que tendrá dos meses para negociarlo, ya que la empresa prevé cerrar el acuerdo a mediados de septiembre dentro de los plazos establecidos.
El preacuerdo contempla además que los trabajadores que se acojan a estas propuestas podrán hacerlo de forma voluntaria hasta el 30 de octubre de 2006. En caso de no cubrirse el cupo, se elaborará una lista de bajas forzosas hasta llegar a los 4.150 previstos. Dichas lista serán consultadas por los sindicatos y, posteriormente, enviadas a la Autoridad Laboral.
Uno de los puntos de discrepancia por los que UGT no respaldó inicialmente el preacuerdo se refería las plantillas definitivas de los centros territoriales. Si en un principio el sindicato logró que la SEPI cediera a mantener abiertas emisoras de Radio Nacional en segundas cabeceras de provincia, el desencuentro volvió con las plantillas definitivas, que a UGT le parecían insuficientes. El preacuerdo final contempla 177 trabajadores más de los previstos.
Otros de los puntos discordantes fue la exclusión de la Orquesta y Coro de RTVE en las prejubilaciones y la aplicación de los acuerdos parciales del convenio colectivo de 2004, es decir, una serie de atrasos pendiente de 2005 y 2006 que finalmente han sido aprobados.