Israel ha incrementado su presión para bloquear el Líbano con el bombardeo de numerosas instalaciones vitales para el país y el Gobierno de Beirut ha pedido la mediación de Estados Unidos para que cese la ofensiva militar.
La aviación israelí se ha empleado a fondo en el tercer día de ataques tras el secuestro de dos de sus soldados por Hezbolá y ha bombardeado, por tercera vez, el aeropuerto de Beirut, además de la carretera que une la capital con Damasco, el feudo de la milicia chíi en los suburbios beirutíes y otros muchos objetivos. Por la tarde, la fuerza aérea israelí atacó un edificio vecino de la radio Al Nur, vinculada al grupo chií, en los suburbios del sur de Beirut, donde una persona resultó herida. Según informó la cadena de televisión Al Manar, también propiedad de Hezbolá, la emisora no ha sufrido ningún daño por el ataque y sigue difundiendo con normalidad sus programas. Estos suburbios, baluarte de Hezbolá, han sido atacados en varias ocasiones hoy por la aviación israelí.
También ha sido atacada la residencia del líder supremo de Hezbolá, jeque Hassan Nasralá, que ha resultado destruida en un bombardeo israelí en Beirut, pero tanto él como su familia y sus escoltas están a salvo, según informó el propio movimiento chií. Nasralá ha declarado posteriormente la "guerra abierta" contra Israel, y ha prometido bombardear todos los objetivos a su alcance en el Estado judío, "sea Haifa u otras" ciudades, añadió.
Por su parte, el jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, el general Dan Halutz, ha revelado a este respecto que Hezbolá dispone de cohetes con un alcance de 70 kilómetros, capaces de alcanzar blancos en ciudades israelíes situadas más al sur de las que actualmente reciben los impactos de los cohetes Katyusha. Sobre la posibilidad de un canje con Hizbulá para la liberación de los soldados capturados, Halutz manifestó además, de manera tajante, que Israel "como nación soberana no puede ceder ante la extorsión de los terroristas".
Hasta el momento, al menos 61 personas han muerto en el Líbano desde que comenzaron los ataques, según fuentes policiales citadas por la cadena de televisión libanesa Future, en tanto que cuatro civiles han perdido la vida en Israel por los disparos de cohetes por parte de Hezbolá.
Tercer ataque al aeropuerto de Beirut
Hoy, por tercera vez desde el inicio de la ofensiva, las bombas cayeron en el aeropuerto internacional Rafic Hariri de Beirut, dañando la pista oeste, y las compañías aéreas han empezado a enviar sus aviones de pasajeros a los países vecinos. Los cazabombarderos israelíes habían atacado de madrugada muchas infraestructuras vitales para conseguir aislar cada vez más el país. Uno de esos objetivos fue la carretera que une Beirut con Damasco, ya que el bombardeo, además de cortar la única salida que queda para los que huyen del país, parece una advertencia a Siria.
Los ataques israelíes también destruyeron un antiguo puente que conecta una ruta hacia el aeropuerto internacional Rafic Hariri de Beirut y dañaron otro en los arrabales beirutíes, sin que las baterías antiaéreas libanesas lograran detenerlos. Un poco antes, la central eléctrica de Yieh, a unos 25 kilómetros al sur de Beirut, se incendió tras ser alcanzada por misiles, pero aún no está claro si fueron lanzados por aviones o por la marina. Tras los ataques de la pasada madrugada, los aviones israelíes sobrevuelan intensamente la capital libanesa y la carretera Beirut-Damasco, mientras han vuelto a bombardear el aeropuerto, así como el sur del país.
Lanzamiento de cohetes de Hezbolá
Por su parte, Hezbolá ha reanudado hoy el lanzamiento de cohetes contra el norte de Israel, a donde ya ha disparado alrededor de 150 katyushas en los dos últimos días, según el Ejército israelí. Varias tandas de misiles han hecho blanco en el kibutz Baram y en descampados entre Safed y de Rosh Pina, sin causar heridos. Los cerca de medio millón de habitantes de la zona han podido salir hoy dos horas de los refugios para preparar el Sabbat, día de descanso para los judíos, pero las autoridades militares israelíes ya les han ordenado que vuelvan a guarecerse.
Líbano pide la intercesión de EEUU
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, ha pedido hoy a la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, en una conversación telefónica, que su Gobierno presione para que cesen "las agresiones israelíes" y ha instado "a que EEUU actúe para lograr un alto el fuego". Siniora también se ha reunido esta mañana, por segunda vez en 24 horas, con los embajadores en Beiurt de los países permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, convocado hoy de urgencia.