Juan Carlos Oliva se ha unido en los últimos días a la larga lista de denunciantes por impago que va dejando por el camino el Alavés de Dmitry Piterman. Mientras el presidente albiazul hace caja con los traspasos y habla de «tranquilidad económica» para la próxima temporada, en las oficinas del club se acumulan las reclamaciones. Esta, al menos, podría solucionarse hoy mismo si el club cumple con su promesa de ingresarle el dinero esta mañana.
El ex técnico albiazul salió del club el pasado mes de febrero tras negarse a aceptar las imposiciones de Dmitry Piterman a la hora de realizar las alineaciones. Concretamente, antes del partido ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Su marcha provocó un cisma dentro de una plantilla que le apoyaba y también el inicio de las movilizaciones de la afición alavesista, incluida la manifestación que tuvo lugar contra Piterman en el partido de Mendizorroza frente al Racing.
En aquel momento, Juan Carlos Oliva afirmó que se marchaba «tranquilo» porque había podido desempeñar su trabajo durante cinco partidos y la resolución de su contrato se saldó de forma bastante rápida. Ante la falta de liquidez en las arcas alavesistas, el club le pidió que aceptase un pagaré para el 30 de junio como pago de su finiquito. El entrenador aragonés -que este año dirigirá al Hospitalet de Segunda B- abandonó Vitoria sin estridencias.
El problema llegó precisamente el pasado 30 de junio, hace apenas dos semanas, cuando Juan Carlos Oliva trató de hacer valer el pagaré. La entidad bancaria se lo devolvió -algo que ya ha ocurrido en otros casos- y el técnico inició los pasos para reclamar las cantidades adeudadas.
Oliva, según ha podido confirmar este periódico, presentó su denuncia ante el colegio de entrenadores, un trámite previo exigido en estos casos, donde reclama el finiquito y también los gastos bancarios ocasionados. A partir de ahí se han abierto las diligencias con la comunicación de estos trámites al club vitoriano. Ahora quedaba pendiente un acto de conciliación entre ambas partes para tratar de solucionar el conflicto de forma amistosa. Claro que el Alavés ya ha renunciado a ello en otros casos. Y es que, entre otras, también queda pendiente para el mes de septiembre la denuncia que en su día presentó el ex albiazul Eneko Romo por la prima de ascenso de la temporada 2004-2005. Hace dos años, ex técnico alavesista Pepe Mel se vio obligado a llegar hasta el final y embargar Ibaia para cobrar una deuda cercana a los 30.000 euros.
Último recurso
Juan Carlos Oliva recibió ayer una llamada del club y, en principio, todo podría quedar solucionado en breve. Después del dinero ingresado recientemente por los traspasos, la entidad albiazul parece decidida a cumplir poco a poco con sus obligaciones. No obstante, son muchas las que le esperan todavía en los juzgados.
Si el Alavés cumple su promesa todo quedará solucionado. En cualquier caso, el técnico aragonés se encuentra dispuesto a recurrir a la vía judicial en el caso de que el club, como ha hecho en tantas ocasiones, dé largas a la hora de los cobros y sólo responda económicamente cuando no exista otra opción.
f.r.esquide@diario-elcorreo.com