El ciclista ruso Denis Menchov consiguió ayer cruzar en cabeza la meta de la undécima jornada por delante de los estadounidenses Levi Leipheimer y Floyd Landis. El corredor del Rabobank, tercero en la general tras el triunfo de ayer, calificó su victoria como «muy importante» ya que la etapa fue «el primer test de verdad en esta edición del Tour».
«Los últimos kilómetros se me han hecho cuesta arriba porque la carrera ha sido muy dura», admitía, a la vez que explicaba que «no es que la última cuesta haya sido especialmente difícil pero después de 200 kilómetros cuesta más». Además, el corredor ruso confesó que llevaba casi dos semanas esperando un día como el de ayer y aprovechó la ocasión para agradecer el esfuerzo y la ayuda de sus compañeros de equipo, en especial la de Rasmussen y Boogerd.
Por su parte, el norteamericano Floyd Landis destacó que no sabía si había conseguido el maillot amarillo al finalizar la prueba pero que había trabajado muy duro para lograrlo. «No esperaba poder ganar la etapa», resaltó, a la vez que se mostraba muy contento por convertirse en el nuevo líder del Tour.
En lo que se refiere a los ciclistas españoles, Carlos Sastre fue el mejor clasificado al terminar en quino lugar. Le siguió en séptima posición Haimar Zubeldia, quien cedió sólo un minuto y medio con respecto al vencedor. Sobre su compañero de equipo Iban Mayo, el corredor de Euskaltel Euskadi admitió que está pasando una mala racha y sobre el papel del equipo expresó su deseo de conseguir una victoria de etapa.