A última hora de la mañana de ayer, el alcalde, Agustín García Metola, junto a sus compañeras del equipo de Gobierno municipal -las ediles socialistas Isabel Morata, Rebeca Urbina y Clara Pérez-, ofreció una rueda de prensa para confirmar que el concejal de su grupo, Rafael Mendi, «presentó ayer (por el miércoles) un escrito a esta Alcaldía en el que solicitaba su renuncia al cargo».
El primer edil calceatense reconoció que para él había sido «una noticia sorprendente y desagradable, porque no deja de ser un compañero. Y en las últimas reuniones que habíamos mantenido no hubo nada que pudiera dar a entender que esta situación se podría producir».
García Metola reveló que el argumento esgrimido por el dimisionario «es un decreto de avocación de competencias» que el alcalde firmó el día 11, «por el que la Alcaldía recuperaba algunas competencias que había depositado en la Junta de Gobierno Local». Y matizó que «jamás esta Alcaldía ha modificado ninguna de las delegaciones que hizo en favor de los concejales delegados», a la vez que advertía de que no iba a valorar las causas y anunciaba que «una vez el pleno tome conocimiento, se realizarán las gestiones para que sea Blanca Redondo Dulac la que ocupe su puesto».
El alcalde aseguró que la decisión de Mendi la había aceptado «con un profundo respeto», al tiempo que indicaba que le había producido «un dolor impresionante, tanto por la forma como por el fondo. Para mí es enormemente doloroso que un compañero de Corporación, y más un compañero de grupo, haya decidido dejar de trabajar con nosotros».
Más adelante, indicó que en los tres años de legislatura «hemos estado y estamos siendo sometidos a una presión política jamás conocida en este Ayuntamiento en la que, además, el Gobierno del PP se empeña a conciencia. Y por unas circunstancias u otras, todos no soportamos igual la presión ni reaccionamos del mismo modo».
No obstante, García Metola dejó un mensaje de tranquilidad a la población: «Seguimos y seguiremos trabajando por la ciudad».