El nuevo embajador del Rioja se toma la vida «de otra manera diferente» desde que hace año y medio abandonó el mundial de rallies. Aunque no ha dejado atrás su pasión por el motor con su incursión en el Dakar, se confiesa dedicado a su familia.
-¿De dónde viene su afición al mundo del vino?
-La verdad es que es difícil de recordar porque siempre me ha gustado y cuando he tenido la oportunidad a través de un amigo de tener una relación más directa y más activa no lo he dudado y he empezado a hacer mi pequeña bodega en Ávila.
-Esta bodega colma sus aspiraciones vitícolas o se ve invirtiendo, por ejemplo, en Rioja?
-De momento, mi intención es ir poco a poco, aprender y esperar un par de años o tres para ver cómo evoluciona y luego, en el futuro, ya veremos. De momento nuestra producción es mínima, casi anecdótica, pero lo suficiente para saber que es un vino que gusta, un vino diferente que sorprende a la gente.
-Vino y deporte ¿son incompatibles?
-No, lo que pasa es que los excesos en cualquier cosa son malos, incluso el deporte que en exceso puede ser nocivo y el vino, igual.
-Tras 18 años usted se retiró del mundial de rallies para dedicar más tiempo a la familia. ¿Lo echa de menos?
-No. Ya he estado muchos años. He tenido la suerte de disfrutar y, además, de ganar y poder dedicarme profesionalmente a lo que ha sido mi pasión, los coches. Ahora tengo el Dakar que me llena absolutamente y que me hace seguir vinculado al mundo del motor y de la competición.
- Tras su primera experiencia en el Dakar, ¿entra en sus planes convertirse en un participante fijo?
-No lo sé. De momento, mis planes son correrlo el año que viene y luego, ya veremos.
-Con todo lo que ha pasado en las elecciones al Real Madrid a las que usted concurría, ¿se ha sentido decepcionado?
-Sin duda que me he sentido decepcionado por cómo se han llevado las elecciones. No me parece aceptable que la gente se quede con la duda de saber si los votos por correo eran limpios o no. Yo estoy convencido de que los nuestros sí eran votos absolutamente limpios y no estoy dispuesto, desde luego, a que nadie dude de mi honorabilidad. Me encantaría que se abriesen para demostrarlo y, si no es así, quien los haya falsificado que pague por ello.
-Aparte del motor y del Real Madrid ¿qué otras pasiones tiene?
-Me encanta el mundo del deporte, mi familia y disfruto mucho con mis hijos.