La pastor alemán 'Neska', célebre por la sanción que le cayó a su dueño por abandonarla en Bilbao, enseñó un camino a la salvación hasta ahora poco conocido. Tras ser acogida en la perrera municipal, encontró un nuevo hogar junto a una familia en Stuttgart. Las adopciones no son inusuales como alternativa al sacrificio. Otra cosa es qué hace un perro recogido en Bilbao en Alemania, sobre todo cuando no es un caso aislado. El año pasado, 106 ejemplares controlados por el Ayuntamiento bilbaíno acabaron en aquel país. La razón, según los gestores de la concejalía de Salud Consumo, reside en «la mayor sensibilidad» de muchos países europeos para con los animales, incluso los desahuciados, y en la ayuda que les presta la Asociación de Protección de Animales SOS Bilbao.
El Consistorio bilbaíno recurrió a esta agrupación hace tres años con el fin de dar salida a los perros y gatos que recogía la perrera municipal, a veces al borde de la saturación. «Se trata de una colaboración gratuita», aclaran la subdirectora de Salud y Consumo, Argizka Etxebarria, y el responsable de las instalaciones, Alberto Mamolar.
La protectora, explican, visita la perrera, fotografía los ejemplares, los cataloga y cuelga en una web (www.apasosbilbao.org), donde los ofrece en adopción. Gracias a sus «contactos» en el extranjero con otras asociaciones, sobre todo en Alemania, puede encontrar nuevos hogares a las mascotas.
Los gatos
Este fue el camino de muchos animales durante el año pasado. De los 735 retirados y albergados en la perrera de Bilbao, 357 fueron dados en adopción. Y de éstos, un número considerable emigró al extranjero. En perros; 106 a Alemania, 3 a Holanda y 2 a Suiza. En gatos; 18 a Suiza, 17 a Alemania y 10 a Holanda. Otros son recuperados por sus propietarios y una parte, cada vez más pequeña, tiene que ser al final sacrificada.
El Ayuntamiento asume los costes de mantenimiento de los ejemplares, desde la recogida hasta la salida. Es decir, les pone en forma en el veterinario y al día en su documentación, ya que los animales que salen de España necesitan pasaporte. El Consistorio explica que los gastos del viaje corren a cargo de las otras partes en la adopción, bien de las familias de acogida o de las asociaciones protectoras involucradas en el traslado. En unas ocasiones, las mascotas viajan en avión y en otras, un vehículo se acerca a recogerlas.
No todos los animales quedan albergados en la perrera local, situada en Novia Salcedo, en Basurto. Cuando la acogida se prolonga y hay problemas de espacio, cosa frecuente en unas dependencias ya obsoletas, se desvían los ejemplares a las instalaciones de La Encinilla de Santurtzi, contratada también por el Consistorio para reforzar las labores de laceros.
En Bilbao hay otras perreras, pero no participan de este proceso. Una la gestiona la Policía Municipal en el monte Cobetas y otra es el albergue para perros y gatos de Artxanda, con la que colaboraba el Ayuntamiento.
Los responsables municipales consideran que la web de la protectora sirve para comprobar el destino de las mascotas. En ella se cuelgan fotos del ayer y hoy de los animales, desde la llegada hasta la nueva residencia. Esta ha sido la historia no sólo de 'Neska', sino de 'Cantera', una perra recogida en la plaza de La Cantera con piedras en la vesícula; 'Cenicienta', con los bigotes quemados; y 'Francisquita', afectada por el incendio de la Posada de los Abrazos de San Francisco. El animal parecía recuperado, pero murió de viaje a Alemania.