El alcalde de Getxo aseguró ayer que las más de 8.000 viviendas proyectadas en el barrio de Andra Mari «son necesarias para el municipio». Iñaki Zarraoa se amparó en un estudio de la Diputación sobre la demografía del Bilbao Metropolitano: «En el caso de Getxo establecen que el número de habitantes no va a cambiar, pero cada piso estará ocupado por menos personas y, por lo tanto, harán falta 5.000 más».
Zarraoa añadió que, según el organismo foral, el municipio costero aún dispone de zonas de expansión urbanística, mientras que otras localidades del Gran Bilbao ya han agotado los terrenos. «Debemos ser solidarios y entender que podemos acoger a quienes buscarán casa fuera de su municipio. La Diputación calcula que unas 3.000 personas estarán en esa situación, lo que suma ya un total de 8.000 nuevos hogares».
En cuanto a las propuestas de algunos vecinos de Andra Mari de repartir la futura construcción por otras zonas para no concentrarla en un solo barrio, la máxima autoridad local explicó que «en esos terrenos también se va a edificar. En el número total de viviendas previsto ya incluimos esas zonas».
Barrio tranquilo
Pero los planes urbanísticos de las autoridades locales chocan frontalmente con los intereses de muchos vecinos, a quienes preocupa que Andra Mari mantenga su carácter de área tranquila por ser el último reducto rural. La asociación Sendoa ya ha presentado una batería de 140 alegaciones al ambicioso plan urbanístico de Santa María de Getxo, además de anunciar la organización de movilizaciones en agosto y exigir la celebración de debates públicos sobre la expansión del barrio.
Con respecto a las sugerencias de los residentes, el concejal del área de Urbanismo, Iñaki Urkiza, se comprometió ayer mismo a atender todas las alegaciones presentadas a la modificación del PGOU del municipio.