Los vecinos de la parte alta de Basurto que están obligados a dar rodeos todos los días para sortear la A-8 y bajar al resto de Bilbao contarán dentro de un año con una pasarela peatonal que les hará algo más fácil andar por la ciudad. La concejalía de Obras y Servicios anunció ayer que el nuevo puente sobre la A-8 podría estar construido el verano que viene. Prestará servicio a 5.000 residentes y hará más cómodos los desplazamientos al centro de salud del barrio. Por seguridad, los laterales estarán cerrados.
El departamento que gestiona José Luis Sabas aprovechó ayer la convocatoria del concurso de la obra para presentar el diseño. Sus señas de identidad son «la funcionalidad» y la estructura de las piezas. El Ayuntamiento no ha recurrido esta vez a los arquitectos de renombre y ha encargado la pasarela a su equipo municipal, apoyado por ingenierías privadas y por la decana del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro, María Victoria Morrás, quien asumió la parte paisajística. «El puente nos cuesta una quinta parte de lo que hubiera costado si lo hace una 'estrella'», apuntó el subdirector de Obras y Servicios, Tito Acebes. Aún así, la construcción rozará los 2 millones.
Con el tronco hecho en hormigón, la pasarela tendrá una especie de corredor cubierto, fabricado en plástico -policarbonato- y con algunos huecos para evitar la sensación de ahogo. El Ayuntamiento se ha decantado por este tipo de cierre para garantizar la seguridad de peatones y del tráfico. Protege a los usuarios del viento y evita que caigan objetos a la A-8.
La pasarela será una plataforma prefabricada, con el fin de facilitar su colocación sobre una autopista con una fuerte densidad de tráfico y en la que cualquier incidencia puede provocar serias retenciones. Se colocará por fases, como un mecanotubo, en la misma zona y «con los menores desvíos posibles» de la circulación. Los técnicos estiman que la instalación puede durar «cuatro noches». Tras la adjudicación de la obra, prevista para octubre, el plazo de construcción es de 7 meses. Será entonces cuando los vecinos de Bentazarra se dejen de rodeos para ir directos a Bilbao.