Es el perro el mejor amigo del hombre, tal como establece el tópico? Seguramente. Los tópicos, es lo que tienen, que afirman verdades obvias, o que pasan por tales. Sin embargo, la afirmación requiere algunas puntualizaciones, como la que dejó escrita Evelyn Waugh: «Si la carne del perro fuese comestible, la amistad entre el hombre y el perro no sería duradera». En torno al mismo asunto, también Groucho Marx realizó una aportación interesante: «Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Dentro del perro, probablemente está demasiado oscuro para leer».
Los perros siempre han sido fuente de inspiración para los hombres. Alcibíades le cortó el rabo a uno de su propiedad para que los atenienses se distrajeran comentando su crueldad gratuita y no escarbaran en lo que quería mantener oculto. Cervantes eligió a dos, Cipión y Berganza, para una de sus novelas ejemplares, 'El coloquio de los perros'. Rafael Alberti dedicó uno de sus más bellos poemas 'A Niebla, mi perro' y Antonio Gala sermoneó al suyo en centenares de artículos titulados 'Charlas con Troylo'. Pero 'perro' es también un insulto primario que despersonaliza al enemigo, una 'vida de perros' es sinónimo de mala vida y 'hacer un día de perros' es sinónimo de tiempo desapacible.
El Ayuntamiento de Bilbao es, entre todos sus iguales, el mejor amigo del perro. Antes, los perros abandonados que iban a parar a la perrera municipal, eran sacrificados al cabo de algún tiempo. Hoy hay un sistema internacional de adopciones que el año pasado permitió salvar la vida a 111 perros, adoptados en Alemania (106), en Suiza (2) y en Holanda (3). No hace falta pensar en quienes los abandonaron. Si hay tipos -y tipas, claro- que abandonan al abuelo en Urgencias para que no les estropee las vacaciones; si abandonan a sus bebés o torturan a los que se quedaron, ¿por qué no iban a abandonar al perro o ahorcar al galgo viejo? Esta iniciativa municipal ha tenido excelente acogida y, al mismo tiempo, nos hace un poco más civilizados. Laus Deo.