El Correo Digital
Domingo, 16 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
VIZCAYA
Un balneario ilegal desde su apertura
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El actual hotel Miramar nació como un balneario ilegal a principios de los años 40, en plena posguerra española. Por aquel entonces, el Ayuntamiento lo proyectó como un espacio de recuperación para los enfermos de la localidad. Sin ningún tipo de permiso, sus muros se materializaron gracias al esfuerzo de decenas de presos políticos.

En 1942 fue arrendado por la familia Alonso, que pagaba 1.000 pesetas anuales de alquiler. Tres años después, el Consistorio lo convirtió en hotel y se lo alquiló a un madrileño, que lo abandonó en 1946. En 1955 los responsables locales lo sacaron a subasta y el edificio acabó en manos de Ramón Peña, que lo amplió. Cuatro años después lo compraron los Alonso, familia que ha sido su propietaria desde entonces.

Actualmente el hotel, que al menos en dos ocasiones ha visto como los temporales empujaban las olas hasta el vestíbulo, cuenta con 34 habitaciones y «uno de los mejores comedores del norte de España», según proclama su página web.



Vocento