La Ertzaintza detuvo ayer en Bilbao a un joven de 23 años y a un hombre de 42 acusados de maltratar a sus respectivas parejas. Las dos presuntas agresiones tuvieron lugar en las céntricas calles Rafaela Ybarra y Lehendakari Agirre del barrio de Deusto y casi al mismo tiempo.
Cuando faltaba media hora para que dieran las doce de la noche, una patrulla fue requerida para que acudiera a un domicilio particular de Rafaela Ybarra, donde al parecer un hombre había golpeado a su mujer. Según el Departamento de Interior, cuando llegaron a la vivienda, la mujer tenía la cara enrojecida y hematomas en una de las muñecas. Según la versión de la víctima recogida por los ertzainas, su marido le golpeó «porque había decidido comprarle un sujetador a su hija menor de edad».
Parece que la pelea fue la gota que colmó el vaso. La mujer presentaba en el rostro una cicatriz que presuntamente era producto de una agresión anterior, aunque tampoco era la única. Mostró a los agentes la marca y les facilitó información sobre otras presuntas palizas, aunque reconoció que nunca las había denunciado.
El presunto agresor, M.Y.M, por su parte, reconoció a los agentes que había pegado a su mujer «un cachete». Los ertzainas decidieron detenerlo por un presunto delito de violencia de género.
Contra una persiana
Media hora más tarde, a medianoche, agentes del servicio de seguridad ciudadana que patrullaban por la avenida Lehendakari Agirre fueron testigos de cómo un joven maltrataba a su compañera sentimental. El hombre tenía a la mujer sujeta por los brazos y aprisionada contra la persiana metálica de un comercio. Mientras, la zarandeaba y golpeaba.
La intervención de los agentes en un primer momento fue la de separar a la pareja y examinar a la mujer que presentaba claras marcas de haber sido agredida. Tenía el pómulo izquierdo inflamado y hematomas en los brazos y en la espalda. La víctima detalló a los ertzainas la sucesión de los hechos.
Al parecer y según su testimonio, su pareja, R.C.V.C. de 23 años y vecino de Bilbao, comenzó a pegarla cuando ella le comunicó que había decidido romper la relación. Un testigo presencial confirmó lo que la mujer había contado a los agentes, que arrestaron al joven por un presunto delito de violencia de género.