La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) desvelará hoy los nombres de las empresas adjudicatarias de los centros de Izar en medio de un ambiente de crispación en las instalaciones en liquidación, donde los trabajadores consideran que la corporación y el Gobierno han incumplido el acuerdo de diciembre de 2004 sobre la reconversión del sector de construcción naval al vender por separado las cuatro factorías.
Las plantillas de de los astilleros de Gijón, Sestao y Sevilla y Valencia han advertido de que sus protestas y reacciones a la decisión unilateral de la corporación serán «contundentes». De hecho, la semana pasada ya se registraron incidentes de consideración en Sevilla.
Las federaciones del Metal de UGT y de CC OO intentan a marchas forzadas establecer alguna vía de entendimiento, no sólo con la Sepi sino también con los trabajadores, que «se sienten traicionados por el Gobierno, por la Sociedad Estatal, por la empresa y por los responsables de cada instalación».
Para la Sepi es imprescindible y urgente proceder a la venta de Izar, proceso que se inició el 22 de julio de 2005. La corporación mantiene que la grave situación por la que atraviesan los astilleros y los compromisos de carga de trabajo que tienen los compradores obligan a «no dilatar más el proceso y a realizar las adjudicaciones en el plazo más breve posible».