Frente a la teoría de que los jóvenes dan la espalda a los partidos, la realidad es que algo menos de 10.000 vascos por debajo de los 30 años tienen carné de alguna de las formaciones políticas que trabajan en Euskadi. Todo ello, al margen de quienes se definen como militantes de la izquierda abertzale. Las cifras de afiliación han experimentado un ligero aumento general en los últimos años, aunque algunas organizaciones juveniles reconocen haber estabilizado el flujo de quienes salen y entran de sus filas.
EGI es, en la actualidad, la agrupación más asentada entre la población, con 5.000 militantes activos. Le siguen las Juventudes Socialistas a gran distancia, con 2.000 seguidores. El listado prosigue con Nuevas Generaciones y Gazte Abertzaleak, con mil integrantes cada uno, y Ezker Batua, con menos de medio millar, según datos de cada una de estas formaciones.
Los dirigentes de los cinco colectivos se muestran convencidos de que la ausencia de violencia y el final definitivo de ETA supondrían un fuerte impulso para estas organizaciones políticas.
Fundamentan sus esperanzas en datos: la mayoría de los grupos ha experimentado un aumento de afiliación en estos tres años sin atentados mortales. Nuevas Generaciones, por ejemplo, ha experimentado «un notable incremento» en el sector que va de los 16 a los 18 años. Algo similar les ha ocurrido a los jóvenes socialistas, que han visto cómo «en apenas» seis meses han repartido un 30% más de carnés que en el mismo periodo del año anterior. «Creemos que, si cesan las armas, puede haber un 'boom' de inscripciones, porque habrá menos miedo a expresar lo que piensas de forma abierta», sostiene Ekain Rico.
Más hombres
La paridad entre chicos y chicas sigue siendo la asignatura pendiente. Como demuestra el reportaje, la totalidad de quienes ostentan los principales cargos de responsabilidad juvenil son hombres. Un hecho que contrasta con la imagen de las direcciones de sus partidos 'mayores', donde, al menos en dos -EA, con Begoña Errazti, y PP, con María San Gil-, el mando está en manos de las mujeres. No obstante, todos los grupos consultados aseguran mantener un mismo porcentaje de féminas y hombres en sus filas y que sólo «es cuestión de tiempo» el que ellas tomen el relevo.
El peso de los jóvenes se ha convertido en todos los partidos en una cuestión a tener en cuenta. De hecho, en Ezker Batua sostienen que alrededor de un 30% de sus militantes está en la franja de afiliación a las juventudes. «Quizá es porque somos una formación más pequeña y abierta a la participación directa. Pero está claro que en todos los partidos se nos tiene en cuenta. Tenemos nuestras propias ideas y necesidades», defiende Jonathan Martínez.