Ruavieja, la Iglesia de Santiago o la Fuente del Peregrino son algunos de los lugares de visita obligada en las rutas que José Gómez realiza con los peregrinos interesados por la riqueza histórica y monumental del Camino de Santiago en Logroño. Este guía, que se declara a sí mismo apasionado de la historia y el patrimonio, cuenta la tradición de las calles y monumentos más significativos del Camino que, en gran parte de las ocasiones, son desconocidos por los propios logroñeses.
-¿En qué consiste la 'Ruta del Peregrino'?
-En que el peregrino conozca de la ciudad aquello que no ve haciendo el Camino de Santiago, que en Logroño discurre principalmente por Ruavieja y Barriocepo. Les mostramos la Iglesia de San Bartolomé, la concatedral de la Redonda y también lo pequeño que era Logroño hace siglos y cómo se ha transformado de una ciudad medieval a la que conocemos actualmente.
-¿Cuáles son los elementos básicos del recorrido?
-Ruavieja, la Iglesia de Santiago y la Fuente del Peregrino.
-¿Debería incluirse algo más en las rutas?
-La visita a una bodega o calado como, por ejemplo, la Bodega de la Reja Dorada, que está en el propio itinerario del Camino de Santiago. Los peregrinos, además de interesarse por el tema artístico y por todo lo relacionado con el peregrinaje, al llegar a La Rioja quieren conocer el ámbito del vino. El poder enseñarles la típica bodega riojana, con arco de medio cañón y piedra de sillería, es fundamental.
-¿Qué es lo que más les atrae?
-En cuanto al arte, la Iglesia de Santiago. Fuera del tema del Camino, la gastronomía. No ha habido ningún peregrino que no me haya preguntado por la calle Laurel.
-De las anécdotas que les cuenta, ¿cuál les suele gustar más?
-La de Sofía Loren. En San Bartolomé, como en toda iglesia románica o gótica, el artista aprovechó para poner ciertos elementos relacionados con el santo titular. San Bartolomé fue martirizado y le despellejaron vivo. En la fachada de la iglesia, hay una representación de esta escena. Justo debajo, hay tres figuras alegóricas de los pecados de la carne: la gula, la lujuria y la pereza. La lujuria es el busto de una mujer caracterizada con un tocado en el pelo típico de los siglos XII y XIII y un pañuelo alrededor de la cara, igual que Sofía Loren en la película 'El Cid', que protagonizó con Charlton Heston. Siempre les digo que es la Sofía Loren de Logroño. Así, los peregrinos se quedan con la idea de que en la fachada de San Bartolomé están representados los tres pecados de la carne.
-¿Alguna otra anécdota?
-Les gusta cuando comento el tema del sitio de Logroño. Al pasar por la calle Ruavieja hago mención de las bodegas y las relaciono con el sitio de la ciudad en el año 1521. Se muestran sorprendidos cuando les digo que, si nos visitan el 11 de junio, la Cofradía del Pez les va a obsequiar con un jarrito de vino, pan y un pez.
-¿Suelen mostrar interés por la riqueza monumental del Camino o la mayoría se limita a realizarlo?
-Muestran interés por los monumentos. A los peregrinos les suele chocar, negativamente, que tengamos el Casco Antiguo tan descuidado. Esta zona está todavía en proceso de recuperación y se ven partes bastante depauperadas. Es como si los logroñeses le hubiéramos dado la espalda.
-¿Cuánta gente participa en las rutas?
-Durante los meses de julio y agosto, unas quince personas al día. El peregrinaje aumenta cuando es Año Santo.
-¿Va cobrando importancia el Camino de Santiago para Logroño?
-La cobró en 1993, Año Santo que supuso el resurgimiento del Camino en todo su itinerario. Desde entonces, las instituciones no han mostrado mucho interés, y hay ciertas infraestructuras que no se han mejorado. El Camino evoluciona y las infraestructuras de las que se dota tendrían que evolucionar al mismo ritmo. Al Camino, se le da importancia cuando es Año Santo, pero no ocurre nada si no se produce ningún acontecimiento o efeméride, pese a ser algo fundamental para la ciudad.
-¿Qué personas hacen la ruta?
-Desde bebés hasta personas de más de 80 años. Suelen ser grupos de amigos. En el tiempo que llevo, también he visto muchos extranjeros: japoneses, canadienses, australianos, sudafricanos
-¿Conocen los logroñeses la historia del Camino de Santiago a su paso por la ciudad?
-Por lo general, no. Pongo un ejemplo. La aguja de la Iglesia de Palacio es románica. No hay otra igual en el mundo, por lo que tendría que ser Patrimonio de la Humanidad. Incluso Lope Toledo, le concedió toda la importancia que merece en una guía que escribió sobre la ciudad. Sin embargo, en la propia iglesia hay un cartel que la explica por dentro y la anuncia como aguja gótica. Además, una cosa que llama mucho la atención, tanto a logroñeses como a peregrinos, son los ventanales de aspecto gótico que tiene en la base, fruto de una reconstrucción del 1975 realizada por Chueca. Cuando digo que es románica, mucha gente lo discute. .
--¿Cuáles son los rincones desconocidos por los logroñeses?
-El Cubo del Revellín. El que haya estado descuidado durante tiempo ha hecho que mucha gente de la ciudad no conozca su interior y no sepa que dentro hay una bóveda en piedra que es una auténtica preciosidad.