El Correo Digital
Lunes, 17 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LA RIOJA
LA RIOJA
Nuevos usos por costumbre
La Fundación Cáritas Chavicar reutiliza cientos de toneladas de textil, muebles, juguetes, bazar y electrodomésticos que destina a la venta de segunda mano
Nuevos usos por costumbre
OCASIÓN. Mujeres eligiendo entre la variada oferta textil de segunda mano. / FOTOS: RAFAEL LAFUENTE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
LA FUNDACIÓN

LA FUNDACIÓN
Objetivo: Facilita la integración social de personas con especiales dificultades, a través de la educación, la formación y el empleo.

Áreas de trabajo: Tutoría y orientación social, centros ocupacionales, talleres laborales y especializados y empresa de inserción.

Recogida selectiva de ropa, muebles, papel, cartón, chatarra, vidrio y material informático.

Publicidad

Ropa, zapatos, juguetes, artículos de bazar, electrodomésticos, mobiliario ¿Quién no se ha preguntado en alguna ocasión qué hacer con lo que ya no utilizamos? La sociedad de consumo en la que vivimos debe hacer frente a uno de sus principales problemas: la enorme generación de residuos.

La Fundación Cáritas Chavicar trabaja desde hace varios años «en la integración social y creación de empleo para personas con dificultades y el compromiso de la mejora del medio ambiente». Dentro de su balance de 2005 la Fundación recogió, entre otras cosas, 2.500 toneladas de cartón, 522 de ropa o 183 de voluminosos.

Cáritas Chavicar realiza una recogida de «puerta a puerta». Además, tiene repartidos 10 contenedores para la recogida de ropa en Logroño, Calahorra, Fuenmayor y El Villar de Arnedo. Ha instalado contenedores de cartón en empresas y dispone de rutas fijas para la recogida selectiva tanto en la Administración como en la empresa privada y servicio de recogida de voluminosos en Calahorra y en Rincón de Soto.

Todos los materiales que se recogen son «tratados, reparados, restaurados y reciclados en nuestros talleres para su reutilización incorporándolos al mercado de segunda mano o para su correcta gestión y valoración medioambiental», advierte Roberto San Juan, gerente de la entidad.

Una vez acabado el proceso, los artículos que se reutilizan se venden en las tiendas de la Fundación: textil, zapatos, juguetes y bazar en Vélez de Guevara de Logroño y Bebricio de Calahorra; muebles y electrodomésticos en el barrio de la Estrella. Los que no se reutilizan se reciclan adecuadamente.

Textil y muebles

522 toneladas de ropa usada recogió la Fundación en 2005. «Por el tipo de ropa sabemos si procede de pueblos, del centro de la ciudad o del extrarradio», explica Inma Espila, trabajadora social y coordinadora de empleo de la Fundación. «La ropa que viene de los pueblos está más usada, las prendas de los nuevos barrios de Logroño son de gente joven y de niños, y en el centro es ropa de gente mayor», describe.

Una vez que las prendas llegan al taller de textil se realiza una clasificación por «temporada, tallas, sexo y tipología». Sólo se rechaza un 2% de las prendas, el resto llegan en perfecto estado. «La ropa de niño se lava en un 90%, luego la planchamos; el resto se trata en función de su estado, se suele planchar, raras veces lavar porque viene bien y en ocasiones se repara algún pequeño detalle», continúa Espila.

Después, esa ropa se expone en la tienda para su venta. A estos departamentos llegan también juguetes, «la mayoría en un estado impecable» que también se venden. Se trata de tiendas de segunda mano donde la mitad de sus clientes son «inmigrantes, pero la otra mitad españoles con poder adquisitivo normal, como tú y yo», explican los responsables de la Fundación. Es más, en el establecimiento de bazar el porcentaje de compradores españoles aumenta al 70%.

En septiembre se pondrá en marcha el taller de eléctricos y electrónicos, «a raíz de las nuevas Leyes europeas en el tema de residuos», explica San Juan. Empleará a 16 jóvenes menores de 25 años. «Ya no se podrán tirar este tipo de residuos a la basura, nada que contenga piezas de tipo eléctrico o electrónico, desde una lavadora hasta un reloj», continúa. Ahora ya se recogen y reutilizan productos de línea blanca.

En otro taller, el de muebles se recogen y reparan las piezas que llegan. «La mayoría son muebles de salón, cocina, dormitorios y mobiliario de oficina», aclara Espila. «Las piezas más especiales se derivan al taller de restauración».



Vocento