Los sonidos de Nueva Orleans, de la mano de Mac Jeara's Band, y los sabores del 'rioja' con sus añadas singulares presentadas por Provir, cerraron ayer, con un nuevo éxito de participación, el X Festival Internacional de Jazz Ezcaray, una edición, que según manifestó Jesús Pérez Caballero, directivo de la empresa organizadora, 'Eba al Desnudo', «ha dejado a todos un excelente sabor de boca».
«No podemos hablar de cifras concretas de asistencia a los conciertos -indicó-, pero sí de que, en todos y cada uno de ellos, no cabía ni una persona más». Puntualizó que «el 70% del público vino de fuera a ver el festival». Pérez Caballero, mientras organizaba los actos de ayer, no disimulaba su satisfacción por los resultados.
El broche de oro lo pusieron ayer el 'rioja' y la música de Nueva Orleans. Más de 20 bodegas organizaron una cata degustación de 'añadas singulares', que desbordó todas las previsiones. «Nos hemos quedado sin copas. No hemos parado de servir vino. La gente alaba la calidad de estos 'riojas'. Estamos desbordados», eran las frases que se oían entre los que atendían los puestos, a una hora de que finalizase la degustación. Y la plaza continuaba abarrotada.
Junto a los caldos, la banda Mac Jeara's llevaba a calles, plazas y terrazas, la música de Nueva Orleans. Un complemento que el público agradeció, premiando con aplausos las interpretaciones. Sus componentes, como cuantos les escuchaban, hubieron de refrescarse con frecuencia para hacer frente a las altas temperaturas del mediodía ezcarayense.
Diversión y música
La diversión, por tanto, fue la característica principal de la segunda parte del festival. Un segundo y último capítulo que tuvo como concierto más multitudinario el ofrecido por 'Synthesis American Big Band'. La Plaza de San Felipe y sus alrededores estaban a rebosar, disfrutando con cada una de las composiciones de la joven banda americana.
El buen ambiente y las melodías más populares, además de la calidad de los músicos, fueron el resumen de este final. «Calidad y variedad musical» fueron banderas en la presentación del festival. Ambas se han palpado. Costará olvidar esta décima edición. Pero ya es historia. Una excelente historia que el público en general agradece a Ebbe Traberg, el culpable de que en Ezcaray, cada mes de julio, pueda escucharse buen jazz. El XI Festival ya está en marcha.