-Hizo su primer musical hace doce años... ¿Esto es lo suyo!
-Sí... (susurra). Es que yo soy actriz de musical. Es decir: canto, bailo e interpreto.
-¿Ah! ¿Hay diferencias entre ser actor 'a secas' y serlo de musical?
-Los que nos dedicamos a lo segundo estamos mal considerados. No somos ni cantantes, ni bailarines, ni actores...
-¿Qué me dice!
-Yo creo que es por falta de respeto. Es más, todo intérprete debería interesarse por más disciplinas que la suya. Sería una forma de enriquecerse...
-Pues ahora buscan a artistas multidisciplinares en la televisión...
-Yo empecé a bailar con cuatro años. Se necesita mucho trabajo y mucho rigor para esto. Es una carrera.
-¿No le gustan este tipo de programas de ahora tipo academia?
-Estoy invitada a uno de ese tipo para acompañar a un chico en un número. Pero es como si alguien quisiera sacarse una carrera de cuatro años en uno. Yo creo que tiene más valor el que se prepara más, ¿no?
-Qué me dice de 'Al otro lado de la cama'... Ahí de cantar, lo justo.
-Bueno, no se trata de que un actor de musical esté al cien por cien en las tres materias, sino de que sepa sacarlas adelante bien.
-Pero, ¿qué siente al ver la película?
-Hombre, que es un poco injusto... Pero ya está, sin más.
-En 'Cabaret' se transforma en Sally Bowles, el personaje que Liza Minelli hizo famoso...
-Es uno de los papeles con los que siempre he soñado...
-Ya. ¿Y dará tanto 'money, money' como una serie de televisión?
-Hombre, vivir de un musical cuesta. Es una profesión dura y sacrificada.
-Por cierto: se dio a conocer para el gran público con la serie 'Un paso adelante', la misma en la que Natalia Millán, su predecesora en la obra. ¿Cantera o escaparate?
-Escaparate. Sobre todo para la gente joven. Yo le debo que me conozcan un poco más.