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Martes, 18 de julio de 2006
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MUNDO
conflicto en oriente medio
Una semana de ataques sobre Líbano deja 200 muertos y miles de desplazados
Los bombardeos más recientes se han cobrado la vida de unas 30 personas y el Gobierno hebreo no descarta invadir el país
Unas 200 personas, en su gran mayoría civiles, han muerto en el Líbano cuando se cumple hoy una semana de la intensa ofensiva lanzada por Israel para lograr la liberación de dos de sus soldados secuestrados por la milicia chií libanesa Hezbolá. Mientras se suceden las gestiones diplomáticas y la evacuación de miles de ciudadanos extranjeros, el primer ministro hebreo ha sentenciado que "Israel continuará la lucha hasta que los soldados secuestrados sean devueltos".
El Ejército israelí ha continuado bombardeando hoy, por mar y aire, el sur libanés y los suburbios de Beirut, en especial el barrio chií de Dahia, donde está el cuartel general de Hezbolá, así como la región cristiana de Biblos, donde se refugian miles de residentes de otras zonas huyendo de las bombas. La aviación israelí también lanzó sus misiles de madrugada sobre cuarteles del Ejército libanés cerca de Beirut, no lejos del palacio presidencial, además de en la ciudad de Cana, en la región sur de Tiro, donde la población ha pedido ayuda para sacar a las víctimas de los escombros de los edificios afectados.
Los ataques más recientes se han cobrado la vida de unas 30 personas, que se suman a las 175 víctimas mortales contabilizadas hasta ayer por el Ministerio libanés de Salud. Entre los últimos muertos figura una persona en la localidad de Naharía después de caer tres oleadas de cohetes con un total de 11 impactos. Además trece miembros de una misma familia alcanzados por un proyectil en una vivienda en la localidad de Aitarun (sur) y al menos nueve militares que fallecieron en el bombardeo de los cuarteles de Yamur e Ifashima, en el suroeste de Beirut. También hoy se ha informado de que dos miembros indios de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) están en paradero desconocido tras el bombardeo israelí del pasado domingo en Tiro, en el que fallecieron cinco personas.
Además, un israelí ha muerto en la ciudad de Nahariya tras nuevos ataques con cohetes de Hezbolá contra el norte de Israel, según informaron fuentes oficiales israelíes citadas por la edición digital del diario israelí Jerusalem Post. Concretamente, Haifa y Nahariya han sido objeto de la mayoría de los proyectiles lanzados desde el Líbano, que también han sido dirigido contra las localidades de Carmiel, Maa, Safed y Rosh Pina.
EEUU y Gran Bretaña denuncian la implicación siria e iraní
Por su parte, el Gobierno de EEUU dijo hoy que Irán y Siria deberían presionar a la milicia chií libanesa Hizbulá para frenar la actual crisis en Oriente Medio y reiteró que no está dispuesto a respaldar un alto el fuego precipitado. "Hizbulá empezó esto e Irán y Siria, sus patrocinadores, deberían usar su influencia" para que frene su ataques contra Israel, declaró hoy en una rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow. Según él, EEUU no es el único que responsabiliza a Hizbulá de lo que está ocurriendo, sino que también lo consideran así los países del Grupo de los 8 (G8) que ayer, lunes, clausuraron su cumbre anual en San Petersburgo (Rusia). El portavoz reiteró que el Gobierno estadounidense no está dispuesto a respaldar un cese de la violencia que no siente las bases para una estabilidad duradera en la región. "Un alto el fuego que deje intacta la infraestructura terrorista es inaceptable" porque Hizbulá podría interpretarlo como un reconocimiento de sus tácticas, precisó Snow. Lo que quiere EEUU, añadió, es un cese de las hostilidades "que cree, no solo las condiciones, sino también las instituciones para la paz y la democracia en la región".
A su vez, Irán y Siria son según el primer ministro británico, Tony Blair, los responsables de la escalada de violencia que se vive en Oriente Próximo por apoyar a la milicia chií libanesa de Hezbolá en su lucha contra Israel, según afirmó hoy. Blair declaró que está claro que Hezbolá, y no Israel, es el culpable de los enfrentamientos en la región: "Hezbolá es apoyado por Siria e Irán. Por unos con armas, por otros en varias formas, y por los dos financieramente". Blair afirmó asimismo que pese a que muchos críticos pidieron a los líderes del G-8 que hicieran un llamamiento para un inmediato alto el fuego de Israel, su Gobierno considera que no se podía presionar a Israel mientras los militantes libaneses no detengan el lanzamiento de misiles a territorio hebreo y liberen a los soldados capturados. En cualquier caso, Blair se mostró partidario del envío de una fuerza internacional de estabilización a la región tras el alto el fuego.
A primera hora de la tarde, la fuerza aérea israelí ha atacado a cuatro camiones cargados con armas procedentes de Siria con destino a Líbano mientras atravesaban el valle próximo a la frontera entre ambos países, según informaron fuentes israelíes citadas por la edición digital del diario israelí Yediot. Asimismo, la aviación bombardeó un túnel y un búnker situado al este de Tiro en el que se refugian dirigentes de la milicia chií libanesa, así como dos lanzaderas de cohetes Katyusha, un puente y un automóvil que se encontraban cerca del lugar.
Olmert informa a la ONU de que "continuará la lucha con Hezbolá"
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha indicado hoy durante la reunión que mantuvo con la delegación de la ONU que "Israel continuará la lucha con Hezbolá hasta que los soldados secuestrados sean devueltos y hasta que la seguridad de los ciudadanos israelíes esté garantizada", según indica el diario Yediot Aharonot. El periódico agregó que Olmert entró de forma inesperada en la reunión que los tres representantes de la ONU mantenían con el director general de la oficina del primer ministro y con su consejero político. La ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, ha dicho hoy por su parte que el desarme del grupo chií Hezbolá y la entrega de los dos soldados israelíes secuestrados son dos condiciones clave para el alto el fuego. Tras reunirse con una delegación de la ONU, Livni ha dicho que Israel exige el despliegue del Ejército regular libanés en el sur del Líbano para vigilar la frontera, y evitar que Irán y Siria vuelvan a armar a Hezbolá. "De este modo se cumplirá con la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU", ha agragado Livni, que ha destacado que la posición de Israel es respaldada por el G-8 y la comunidad internacional.
Israel no descarta las operaciones terrestres en suelo libanés
El otro escenario bélico de la crisis, el norte israelí, objetivo de los cohetes lanzados por los milicianos de Hezbolá, permanece en relativa calma en las últimas horas después de una salva de más de 40 katyusha lanzados anoche contra distintas localidades de Galilea. La mayor parte de los cohetes cayeron en terrenos abiertos y sin consecuencias. "No descartamos, si fuesen necesarias, operaciones por tierra" en el territorio libanés, ha asegurado en rueda de prensa el subjefe de las Fuerzas Armadas, general Moshé Kaplisky, que ha agregado que de momento no hay decisiones en ese sentido. Según fuentes militares, fuerzas de infantería y de ingenieros se internaron anoche en territorio libanés, en la zona de la aldea de Rayar, donde destruyeron dos posiciones de Hezbolá, mientras que efectivos del Ejército frustraron una invasión de comandos libaneses a la altura del pueblo de Avivim. Kaplinsky confirmó que, desde que comenzaron las operaciones en el Líbano, han muerto 25 israelíes, 12 civiles y 13 soldados, por los milicianos libaneses con sus misiles, pero también de palestinos en Cisjordania y Gaza.



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