Mägo de Oz salta esta noche a las 22.30 al Bizkaia Arena del BEC en Barakaldo. En el escenario, una catedral gótica de catorce metros de altura construida «de tal forma que el público este metido en ella», explica José Andrëa, cantante de la formación. «Siempre nos ha gustado cuidar la puesta en escena y dar al fan algo más que música».
Desde sus inicios Mägo de Oz se ha afanado por convertir sus conciertos en algo especial con pirotecnia y un cuidado vestuario. Y todo de su bolsillo. «Todo lo pagamos nosotros. Ver grupos de renombre con cuatro luces y unos altavoces da bastante pena, así que lo hacemos con gusto». El templo en el que sucede la gira 'Gaia II: La voz dormida' les ha costado «17 millones de las antiguas pesetas». «El público se merece algo más», justifican un esfuerzo que les impide tocar en muchos sitios: «Simplemente el escenario no cabe y perdemos unos 30 conciertos al año por ello. Con algo más discreto y humilde haríamos más, pero es mejor calidad que cantidad», sentencia José.
Quien asista hoy a su concierto, en el que se grabará el DVD de la gira y al que se entrará por una nueva pasarela que lleva directamente al Bizkaia Arena desde la calle, que se prepare para cruzar al otro lado del arco iris. «Se olvidará de los problemas y vendrá con nosotros un mundo de fantasía». Tres horas en las que repasarán toda su discografía, de 'Fiesta pagana' hasta 'Gaia II. La voz dormida', segunda parte de una trilogía que comenzaron en 2003 con 'Gaia' y pronto completarán. «Por ahora no hay título, pero puedo adelantar que no será un final feliz».
Su nuevo álbum es una feroz crítica a la jerarquía eclesiástica. «Queremos denunciar la hipocresía de la Iglesia, que siempre ha estado del lado del poder». José no tiene pelos en la lengua a la hora de enumerar lo que no le gusta: «Estuvio con Franco ; no condenó el nazismo, hoy tenemos los escándalos de pederastia y un genocidio del que es responsables por promulgar la no utilización del preservativo en África. Están condenando a muerte a millones de personas y espero que en el futuro se les juzgue».
Una crítica que puntualiza a renglón seguido para que nadie confunda la institución con la fe: «La piedad, la solidaridad, el amor al prójimo y las enseñanzas de Jesús son algo con los que estoy de acuerdo al 90% -dice el cantante-, pero eso no significa que sea necesaria una empresa que gestiona el 20% de tu alma para ponerte en contacto con Dios».
Esa postura les ha cerrado la puerta de algunas radiofórmulas, aunque no les preocupa: «Nuestro queridísimo Federico Jiménez Losantos ha amagado con querellarse, pero todo lo que decimos está documentado», así que desdeñan la amenaza a la vez que le agradecen «la publicidad gratuita».
Mägo de Oz acaba de volver de una gira multitudinaria por Latinoamérica en la que han llenado la Monumental de México D.F (30.000 personas) y «en ningún concierto hemos bajado de las 15.000 almas». Esta noche en el BEC repetirán éxito porque ayer se había vendido casi todo el aforo. «No hay un espectáculo de rock semejante hoy en día en España».