En la línea de su último papel de apaciguador, Piterman dijo ayer ante los accionistas que reconocía «los errores» cometidos en el pasado y se permitió el lujo de solicitar «comprensión» a los aficionados. Según el presidente del Alavés, los seguidores deben entender «la dificultad» que supone cargar él solo en sus espaldas con el peso directivo y deportivo de la entidad. De nuevo acusó a la Prensa de «malinterpretar y manipular» sus declaraciones.
El propietario del 51% de las acciones, que apenas contestó a las preguntas directas de la asamblea, aseguró que según sus informaciones «sólo» ocho jugadores del equipo han presentado denuncias ante la AFE. También dijo que espera solventar los pagos para el día 26, fecha de la salida a la concentración de Florida.
En la trinchera de enfrente, la asamblea supuso un espaldarazo al papel de Sentimiento Albiazul como aglutinador de la oposición a Piterman. Así lo entendió su presidente, Jesús María Díaz de Cerio. «Estamos contentos porque tenemos una mayor representación de acciones. Hemos logrado tener un papel creciente en la oposición».
Cerio se congratuló también por el clima «más cordial» de la asamblea, alejado aparentemente de pasadas crispaciones. Asimismo insistió en que su función consiste ahora mismo en lograr «una sociedad lo más abierta posible».