Romper con todo lo que tenga que ver con la temporada 2005/2006. Los acontecimientos debieron ser tan nefastos y los recuerdos tan amargos, que el Logroñés CF dejó bien clara la mentalidad con la afronta este nuevo reto deportivo. El mensaje cifrado es que nada del pasado sirve. Y la renovación ha sido casi total, por lo menos en los puestos más visibles del club.
Por primera vez, Eduardo Blanco ejerce como presidente reconocido. Por primera vez, el Logroñés CF afronta una temporada con un técnico que nada tiene que ver con Logroño o con La Rioja, y por primera vez en la plantilla no se encuentran jugadores tan ilustres en este club como Martín Fúriga, Nacho Castro o Jordi.
La idea es que todo parezca nuevo, a estrenar. Así, en la primera reunión de la temporada, los directivos Ángel Aguado y Valentín de Torre; los técnicos José Ignacio, Balta o Jorge Ochoa; y jugadores como Xaco, Vellisca, Etxarri o Jaba fueron los nombres propios en el estreno rojiblanco.
Por lo menos en la fachada todo ha cambiado. La mano de pintura dada por la terna Aguado, José Ignacio y Balta se ha notado desde el inicio. De los errores se suele aprender y ayer también se pudo ver un giro en relación a las últimas temporadas. Nadie quiso mentar la bicha de un objetivo deportivo. La prudencia es la otra gran idea de este nuevo proyecto. Hay que evitar las frases grandilocuentes que suelen pasar factura en cuanto asoman los problemas clasificatorios. Con la precaución en verano se evitan dolores de cabeza en primavera.
Ahora sólo queda saber si la pintura en la fachada también ha calado en la parte que no queda a la vista.