El Barakaldo comenzará mañana los entrenamientos de pretemporada en el campo de Lasesarre minutos después de la presentación oficial, prevista para las siete de la tarde. Para ese momento, directiva y técnicos quieren tener la plantilla prácticamente cerrada, aunque en esta campaña es posible que tengan que esperar a bien entrado el mes de agosto para poder concretar los últimos fichajes.
En este ejercicio la formación de la plantilla se está dilatando y, de hecho, ayer el club gualdinegro consiguió la incorporación de dos nuevos jugadores, hombres que deben aportar sobre todo su trabajo en las labores ofensivas del equipo.
El primero de ellos es Mikel Álvaro, quien estampó su firma en la tarde de ayer por la entidad de Lasesarre. Natural de Amurrio, llega procedente del equipo de su localidad, en el que ha jugado las dos últimas campañas. Ocupa la demarcación de centrocampista, tiene 23 años, mide 1,76 metros y pesa 70 kilos. Junto al recién incorporado Isidro Gómez, y dada su velocidad, está llamado a jugar en la banda derecha del equipo que prepara el técnico Iñigo Liceranzu.
Asimismo ayer llegó una de las piezas más codiciadas por todos los clubes, un delantero que sirva de referencia para marcar goles en ataque. El Barakaldo ha encontrado la respuesta a su necesidad -aunque no descarta otra incorporación- en Asier Butrón, nacido en Santurtzi hace 25 años. Mide 1,87 metros y pesa 80 kilos, por lo que se trata de un hombre de envergadura y buen remate. Se ha forjado en las categoría inferiores del Alavés.