El ahorro de energía y el aprovechamiento de los recursos energéticos renovables son dos claros exponentes de las preocupaciones más acuciantes en materia de política energética de la Comunidad Autónoma Vasca.
Con el fin de aportar su granito de arena a la mejora del sistema energético del País Vasco, el Ayuntamiento de Antzuola ha puesto en marcha un ejemplar plan de ahorro energético que consiste en apagar una de cada tres farolas a partir de la media noche.
«Fue una idea que se propuso en la Comisión Municipal de Urbanismo», explica el aparejador del Ayuntamiento de Antzuola, Valen Moñux. «Parece que todo el mundo tenía la sensación de que había demasiada luz, sobre todo para la madrugada, por lo que se propuso que sería una buena idea, y sobre todo una buena medida de ahorro energético, el que de cada tres farolas se apagara una».
Ahorro de energía
Sin embargo, éste no es el único método que emplea el consistorio antzuolarra para el ahorro de energía eléctrica.
«Hay una idea anterior, que se puso en marcha hace unos años ya, con la que efectuamos una bajada de tensión, es decir, a partir de la media noche, las bombillas en lugar de funcionar a 220 voltios funcionan a 170 voltios; de esta forma ahorramos energía, y sin embargo, esta medida no supone una bajada de iluminación, por lo menos, muy notable. Así que ahora, con este otro sistema de apagar una de cada tres farolas, podemos decir que hemos duplicado el sistema de ahorro energético», explica el aparejador municipal.
Aunque por el momento se desconoce cuál va a ser el ahorro energético, y por tanto, económico, que la puesta en marcha de esta medida le va a reportar al ayuntamiento de este municipio guipuzcoano, se espera reducir el gasto del consumo eléctrico en alumbrado público en un 25%.
«La verdad es que es muy complicado de calcular, pero te puedes imaginar que la mayor parte del consumo se efectúa hasta las doce de la noche. No vamos a ahorrar un tercio del consumo, pero sí esperamos ahorrar alrededor de un 25%», indica Moñux.
Aunque el plan ya está en marcha, todavía restan por corregirse algunas cuestiones, ya que el corte de luz en determinadas farolas, de las 400 que se pueden contar en el municipio, ha dejado con cierta falta de iluminación determinados espacios.
«Tenemos que pulir aún más este tema, porque estos apagones provocan en determinadas zonas, puntos oscuros o mal iluminados, que habrá que corregir; pero ya estamos estudiándolo», explica el aparejador.
Medida fija
Esta ha pasado ya a ser una medida de ahorro energético fija en el municipio antzuolarra.
No obstante, y según reconoció Moñux, «muy probablemente en fiestas se anulará porque durante esos días la gente está en la calle hasta altas horas de la madrugada, se vive más de noche, por lo que el sistema de iluminación funcionará a pleno rendimiento. Una vez pasadas las fiestas, se volverá a adoptar esta medida».
La puesta en marcha de esta medida, ha exigido al ayuntamiento de Antzuola una importante inversión que ha sido paliada en parte gracias a la subvención concedida por el Ente Vasco de la Energía, institución creada en 1982, y que cuenta con un amplio programa de subvenciones para el fomento de acciones y proyectos de ahorro y eficiencia energética, así como para el desarrollo y aprovechamiento de energías renovables.