El secretario de Organización y Coordinación del PSOE, José Blanco, exigió ayer al PP que retire el vídeo sobre el noveno aniversario del secuestro y asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco por su contenido ofensivo para el Gobierno y por la viñeta publicada con anterioridad en 'Gara' en la que aparecen mezcladas la serpiente distintiva de ETA con el símbolo de la rosa de los socialistas. A pesar de esta reclamación, finalmente los socialistas no denunciarán ante los tribunales a los populares, tal y como habían dejado entrever en un primer momento destacados líderes del PSE-EE, para no judicializar la política.
Fuentes del PSOE explicaron que José Luis Rodríguez Zapatero hizo un breve comentario sobre la cinta durante la última reunión de la comisión ejecutiva federal antes de las vacaciones estivales. El presidente del Gobierno consideró una «indignidad» el montaje del primer partido de la oposición y echó en falta imágenes sobre la negociación entre el Ejecutivo de José María Aznar y la organización terrorista en 1999.
A puerta cerrada, los integrantes de la dirección mantuvieron la consigna de preguntar lo mínimo sobre el alto el fuego y esta vez ni siquiera el ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, dio cuenta del proceso de paz. Pero el portavoz de la Ejecutiva sí se refirió al asunto en la rueda de prensa posterior para arremeter contra el presidente del PP, Mariano Rajoy, y contra los populares vascos por el vídeo que ha herido la sensibilidad de los socialistas, sobre todo del País Vasco.
«Caer tan bajo»
«Es una bajeza moral, un disparate político y una estupidez desde el plano intelectual que refleja la moralidad de quien lo ha patrocinado y permitido», denunció Blanco. El dirigente del PSOE lamentó que el PP «haya caído tan bajo como para confundir a los asesinos y a los asesinados», y confió en que alguien en ese partido dé la orden de retirar las imágenes que los socialistas consideran ofensivas.
Al PSOE le sorprendió además que el PP haya decidido rememorar ahora el aniversario de la muerte de Blanco después de nueve años sin conmemorarlo, y recuerdan que poco más de un año después del asesinato del edil de Ermua ese mismo partido hablaba de esperanza de paz y dialogaba con los terroristas y con Batasuna. Tradicionalmente, el PP sí ha homenajeado al edil de Ermua con ofrendas florales en el cementerio donde está enterrado.
A puerta cerrada, Zapatero se refirió al doble rasero del PP y se mostró sorprendido de que el líder de la oposición dijera el pasado domingo ante Aznar «que es inmoral negociar con los terroristas», cuando el Gobierno anterior se entrevistó con ETA tras la declaración de tregua de 1998. Ironizó con que se trató de una censura en toda regla de Rajoy a Aznar.
Pasado el enfado inicial y después de analizar la situación creada con el vídeo, el PSE y el PSOE decidieron no presentar la querella, a pesar de que este fin de semana amenazaron con ello por considerar que la cinta es «un alegato a la infamia». Tanto Patxi López como Rodolfo Ares barajaron públicamente esta opción si los populares no daban marcha atrás. Incluso, iba a discutirse durante la reunión que la ejecutiva del PSE tenía previsto celebrar ayer, que finalmente se suspendió ante la ausencia de varios de sus miembros. Fuentes socialistas explicaron que antes de conocer si el PP vasco retiraba o no la imagen de la rosa y la serpiente con la que concluye la cinta, la dirección acordó mantener el problema fuera de los tribunales.
El PSOE no es partidario de judicializar la política. Cree que el vídeo descalifica por sí solo al PP y que los ciudadanos juzgarán a sus dirigentes por haber difundido su contenido. De ahí que Blanco considerara que «este debate se tiene que sustanciar en la vida política», donde confía en que los españoles juzguen «el doble lenguaje» del PP y la actitud de «rigor y seriedad» de su formación política.
En la última reunión de la dirección socialista del curso político, Zapatero hizo un balance sobre la marcha del país en el que destacó que los ciudadanos desconocen la opinión de Rajoy sobre importantes reformas acometidas en materias de dependencia, igualdad, desarrollo económico o vivienda. Sí conocen, en cambio, su oposición al proceso de paz y a las reformas estatutarias en las comunidades donde el Partido Popular no gobierna.
Al referirse a esta cuestión, Blanco denunció que el líder de la oposición sólo piensa en las próximas elecciones y en la revancha y, en este sentido, pidió a Rajoy que «deje de hacer el ridículo».