Esperanza y optimismo ante el proceso de paz. El presidente de la Asociación de Empresarios de Guipúzcoa (Adegi), Eduardo Zubiaurre, reconoció ayer vivir con ilusión el «proceso esperanzador» abierto tras la declaración de alto el fuego, aunque advirtió de que para lograr la erradicación de la violencia es «necesario arriesgar». Así lo aseguró junto a su predecesor al frente de la patronal, José Martín Echevarría, tras mantener una entrevista por espacio de 45 minutos con Juan José Ibarretxe en Lehendakaritza. Una cita que, además de iniciar «una nueva relación institucional», escenificaba de forma oficial el traspaso de poderes del presidente saliente al nuevo.
En su comparecencia ante la prensa, Zubiaurre hizo suyas incluso unas palabras pronunciadas hace años por otro de los dirigentes de Adegi, José María Korta -asesinado por ETA en agosto de 2000- al subrayar que «para alcanzar la paz merece la pena incluso equivocarse». El representante de los empresarios guipuzcoanos insistió, en este sentido, en que la paz es la «mejor inversión» para el País Vasco.
«Se va consolidando»
Zubiaurre confesó que buena parte de su encuentro con el lehendakari se centró en el proceso «tan esperanzador» que vive Euskadi y se mostró convencido de que el camino hacia la paz «semana a semana, día tras día, se va consolidando». Según dijo ante los periodistas, Ibarretxe mantuvo un similar optimismo aunque no quiso pasar por alto las dificultades que entorpecen el proceso. «Esto avanza, pero hay ruido por parte de diferentes ámbitos. Afortunadamente, somos más los que estamos a favor de que esto avance y de que llegue a buen fin», aseguró Zubiaurre que fueron las palabras del lehendakari.
Adegi volvió a brindar su apoyo al camino emprendido hacia el final del terrorismo, porque, según destacó su presidente, una situación normalizada «será positiva para todos, también para la economía». Terminar con la violencia de ETA no será, en su opinión, «nunca negativo». «Sea lo que sea siempre va a ser positivo», apostilló.
Zubiaurre advirtió, no obstante, de que la paz por sí sola no garantizará la competitividad de las empresas, aunque quiso resaltar que en términos económicos Euskadi atraviesa por «una situación positiva y de crecimiento, a pesar de que hay problemas con la industria».