El Eibar ya tiene un portero para el primer equipo. Se trata del vasco-francés de 22 años Ximun Duhour, un guardameta de la Real Sociedad que recala en las filas azulgranas en calidad de cedido durante una temporada. Las graves lesiones sufridas en ambas rodillas por este jugador de 1,88 metros de altura le han impedido disfrutar del fútbol y poder ofrecer todo lo que de él se espera en las filas donostiarras. Este año tiene la oportunidad de volver a sentirse futbolista a las órdenes de Javier Mandiola.
El nuevo portero del Eibar fue presentado ayer en Ipurúa, acompañado por el presidente, Jaime Barriuso, y por el secretario técnico del club, Javi Pérez. Duhour ya empezó a entrenarse el lunes con el resto de la plantilla, y en su presentación se mostró simpático, ilusionado y agradecido al Eibar por la oportunidad que le ha brindado.
De hecho, ya se sentía contento por el hecho de estar entrenando. «Primero, ya estoy haciendo una pretemporada, algo que no realizaba en los últimos años. Además, vengo a un club del que me han hablado muy bien. He tenido compañeros de la Real que han jugado aquí, como Susaeta, Markel... y tengo mucha ilusión por compartir el vestuario con los 'armeros'», dijo demostrando claramente que sabe dónde viene.
Lo peor que le ha sucedido a Ximun Duhour en su carrera han sido las lesiones, que le han impedido brillar, aunque parece tenerlas todas ya totalmente olvidadas. «Me encuentro muy bien, y ya ha pasado todo. Ahora no tengo ningún problema y seguro que va a seguir así».
En la presentación, se le veía verdaderamente agradecido al Eibar por haber confiado en sus posibilidades. «Quiero volver a sentirme futbolista. La Real se ha portado muy bien conmigo, y creo que ahora me llega lo más bonito del fútbol, que es jugar. Mis dos lesiones las incluyo dentro de la mala suerte, no hay que ir más allá».
Vivirá en Eibar
Al término de la pasada temporada, Duhour ya jugó cuatro partidos con el filial donostiarra, y se sintió a gusto. Espera repetir esas sensaciones a lo largo de toda la temporada. Tan bien le han hablado de Eibar, que piensa quedarse aquí durante la temporada. «Pienso quedarme a vivir, y así me evito las carreteras, que no soy muy aficionado a ellas».
Cuando se le preguntó qué tipo de guardamete se considera, respondió que «intento ser lo más completo posible, e ir bien tanto por arriba como por abajo, con el pie... Creo que tengo un poco de todo, pero no sabría decir si destaco en algo concreto».
Eso sí, en el partidillo del primer entrenamiento ya demostró su profesionalidad, mandando sobre la defensa. «Desde que empiezo a entrenar el primer día, me gusta estar concentrado a 'tope'». Y el objetivo, lo tiene muy claro: «Debemos pelear por subir otra vez a Segunda A».