Los responsables del sindicato agrario Arag-Asaja en La Rioja se mostraron ayer contrarios a la declaración de zona catastrófica a los municipios de la franja que va desde Villar de Torre hasta Moncalvillo y en la cuenca del río Zamaca afectados por el pedrisco que cayó los pasados cuatro y cinco de julio. Consideran que «la gran mayoría de los agricultores» no podrían beneficiarse de las ayudas derivadas de esta acción al carecer de seguro. Explicaron que esta es una condición «sine qua non para que los cultivos afectados susceptibles de seguros, pudieran acceder a préstamos beneficiarios según la ley de Seguros Agrarios».
Como alternativa para hacer frente a las pérdidas -que cuantifican entre 15 y 18 millones de euros a la espera de la evolución en el viñedo para próximo año «dada la magnitud del siniestro»- firmaron ayer un convenio con Banesto para ofrecer créditos a los afectados con un tipo de interés de euribor+0,80%, un plazo de amortización de tres años, sin comisiones de apertura, liquidaciones trimestrales y sin amortización de capital el primer año.
Pese a sus reticencias a la declaración de zona catastrófica, que ya ha planteado el Gobierno regional, la organización celebró ayer una reunión con los afectados «porque serán ellos quienes tengan la última palabra» sobre el asunto. Para el presidente de Arag-Asaja en la Rioja, José Ángel Alegría, sería más conveniente que la Administración gastara el dinero en «fomentar que los agricultores aseguren sus cultivos», una práctica que aún no está suficientemente implantada en La Rioja, según el secretario general del sindicato, José Antonio Torrecilla. «No se ha llegado a este nivel de madurez en el sector», dijo y aseguró que en muchos casos no es cuestión del coste económico que suponen las pólizas puesto que «asegurar una hectárea de trigo costaría diez euros».
En los últimos años no se ha producido, según los responsables de ASAJA, una declaración de zona catastrófica en La Rioja y únicamente a raíz de la sequía el año pasado se establecieron medidas como reducciones fiscales «de las que no se puede beneficiar un agricultor si no vende nada porque no lo tiene», dijo. Igualmente inservibles serían, para el sindicatos, los préstamos ICO que se conceden sólo si se presenta póliza de seguros, teniendo en cuenta el bajo índice de asegurados existente en la región.
La tormenta provocó daños que van desde el 100% hasta un 25%. Afirman que «el cereal que se está recogiendo actualmente ha pasado de un rendimiento de entre 4.500 y 5.000 kilos por hectárea a menos de 1.000 kilos por hectárea». En muchos casos no se está cosechando por no resultar rentable. Ha afectado también al viñedo sobre todo en los municipios de Villar de Torre, Badarán, Cordovín, Cárdenas y Baños de Río Tobía. En menor medida se han visto perjudicados cultivos en Haro, Briñas, Gimileo y otros municipios de la cuenta del río Zamaca.