La Fundación del Español Urgente (Fundéu) ha detectado en su primer año de funcionamiento una «falta de sensibilidad hacia el idioma en los medios de comunicación». Sus responsables llamaron ayer la atención sobre los numerosos errores que se cometen en periódicos y revistas y, sobre todo, en radio y televisión, la mayoría de ellos relacionados con la ortografía, la sintaxis y el empleo innecesario de anglicismos.
Esa despreocupación generalizada por el idioma queda reflejada en la memoria del 2005 de la Fundéu, presentada ayer por el director de la Real Academia Española y presidente de la Fundación, Víctor García de la Concha; por Alex Grijelmo, presidente de 'Efe' y vicepresidente primero de la Fundéu; y por Javier Ayuso, director de Comunicación del BBVA, entidad patrocinadora de la Fundación.
¿Es correcto decir 'el bebé' y 'la bebé'? ¿Debe suprimirse el artículo en las informaciones relacionadas con los huracanes Katrina, Wilma y Rita? ¿El nuevo Papa se llama Benedicto dieciséis o decimosexto? ¿Hay equivalentes en español a voces inglesas como 'mobbing', 'bulling' o 'phising'?
A esas y otras muchas dudas ha salido al paso la Fundéu, entidad que se puso en marcha en febrero de 2005 con el objetivo de velar por el uso correcto del español en los medios . Tras el nacimiento de doña Leonor, la hija de los príncipes Felipe y Letizia, muchos dudaron sobre el género de la palabra bebé y no sabían si era correcto decir 'la bebé'. Sí lo es porque esa voz es de género común y, además, admite la acentuación llana y aguda: bebe y bebé. En algunas zonas de América se dice 'la beba' y también son adecuados los diminutivos el bebito y la bebita.
Palabras mal utilizadas
La Fundéu recuerda en sus informes que lo correcto es decir Benedicto dieciséis y no decimosexto; aconsejó que, cuando se hable o escriba de huracanes, no se suprima el artículo delante de Katrina, Rita o Wilma, y recomienda utilizar acoso laboral o acoso moral en lugar de 'mobbing', y acoso escolar en vez de 'bulling'.
En su primer año, la Fundéu ha firmado acuerdos con empresas como Radio Televisión Española, Tele 5 y Cuatro, para asesorarles sobre el uso del idioma y hacer informes periódicos sobre los errores de sus informativos.
Las causas de los errores que aparecen en los medios son variadas, pero no todas son atribuibles a los periodistas y a la premura con que se trabaja en las redacciones. También el sistema educativo tiene, según dijo García de la Concha, su parte de responsabilidad. «Hoy llegan a la Universidad alumnos que en otras épocas no habrían superado el bachillerato elemental», protestó el director de la RAE.
La inseguridad en las concordancias, la abundancia de leísmos, el empleo de queismos (supresión de la preposición 'de' en expresiones como 'estar pendientes que', 'estar seguros que'), la mezcla constante del estilo directo e indirecto -más en la Prensa- y una entonación inadecuada en los medios audiovisuales, son algunos de los errores recogidos por la Fundéu en su memoria.
Entre otras muchas recomendaciones, la Fundación recuerda igualmente que calcinado y carbonizado no significan lo mismo; que es mejor decir desalinizadoras que desaladoras; que inhóspito no es lo mismo que inhabitable; y que no se debe abusar del verbo realizar, que puede sustituirse por otros como efectuar, desarrollar, elaborar y plasmar.