Es el tema de conversación más habitual por estas fechas, y no sólo en las oficinas. Sesenta baserritarras vizcaínos dejarán sus explotaciones a cargo de trabajadores autónomos para disfrutar de sus vacaciones. El servicio de sustitución que ofrece el Departamento foral de Agricultura da respuesta a una demanda creciente y a partir del próximo año introducirá algunas mejoras. Entre ellas, se ha solicitado que se incluyan permisos de paternidad «de entre dos y cuatro días».
Las vacaciones en el campo tienen sus peculiaridades. Los productores que se acogen al programa foral pueden disfrutar de catorce días de descanso al año, mientras que los turnos para cubrir bajas son de un máximo de 22 (ya hay catorce solicitudes). La Diputación paga el 70% de los gastos de la sustitución -para ello destina 60.000 euros- y el baserritarra aporta el resto. El 30%de las peticiones las presentan mujeres. Este año no hay viajes de novios, aunque sí una baja por maternidad.
El ordeño diario
Más de la mitad de los beneficiarios regentan granjas de vacuno de leche, un trabajo especialmente esclavo porque exige el ordeño diario. El resto de las peticiones se distribuye entre vacuno de carne (9), horticultura (7), ovino, fruticultura, cunicultura (cría de conejos), porcino y avicultura. La cooperativa Lorra pone en contacto a los demandantes con una bolsa de trabajo formada por unas 30 personas, agricultores y ganaderos que obtienen ingresos complementarios y estudiantes del último curso de la Escuela Agraria de Derio.
Sólo uno de estos trabajadores se dedica exclusivamente a las sustituciones. Javier Atxa dejó su granja de vacuno de leche para cubrir bajas y vacaciones. Ya ha repetido varias veces con los mismos ganaderos. «Hay gente que pregunta directamente por él», comenta Martín Uriarte, gerente de Lorra. Los baserritarras demandan personal especializado. «Hay cuatro parejas de pastores y unos sustituyen a otros», añade el responsable del servicio.
El programa foral se puso en marcha en 1994 con carácter pionero y ha cubierto cerca de 700 sustituciones. A partir del próximo año se van a incorporar algunos cambios para «mejorar la calidad de vida en el medio rural». Además de los permisos de paternidad, se estudiará la posibilidad de fraccionar los periodos de vacaciones y bajas y aplicar una «discriminación positiva» a los ganaderos de vacuno de leche. Como en todos los trabajos, los periodos de descanso se concentran entre julio y septiembre, aunque también hay demanda en otras fechas. Los cazadores suelen elegir octubre, y hay un baserritarra de Orduña «que coge unos días para los 'ochomayos'».