Mundaka era ayer un municipio roto por el dolor. La trágica muerte del joven G. G. C., una persona muy popular por su carácter afable y participativo, era el comentario generalizado en todos los rincones de la anteiglesia. La familia del fallecido también es muy conocida entre los vecinos ya que su padre, que participó en las tareas de búsqueda junto a otros familiares, ejercía de alguacil de la localidad hasta hace unos meses.
«Era una gran persona y la pesca era su pasión». Así lo definía uno de los amigos que en la tarde del jueves, poco antes de su desaparición, estuvo con el fallecido mientras éste practicaba su deporte favorito. «Pasamos por donde se encontraba en nuestras chalupas y nos dio varios ejemplares que había capturado», recordaba.
Sus allegados no se explicaban qué podía haber pasado. «Era uno de los mejores buceadores de la zona y conocía todos los rincones», señalaron. De hecho, tenía previsto federarse para poder participar en campeonatos de pesca submarina.
«Había comprado un arcón congelador nuevo y decía que lo iba a llenar enseguida con el pescado que cogía», recordaban sus amistades. Los congrios se encontraban entre sus especies preferidas. La danza tradicional vasca era otra de sus aficiones. Pertenecía al grupo Gazte Zahar de Mundaka desde hacía años.