Nunca ha estado del todo claro si Alfonso Basagoiti es un gestor que en determinadas temporadas corre la banda en el terreno de la política o un político que, en sus años libres, aporta un toque de frescura y originalidad al muchas veces aburrido, envarado y predecible campo de la gestión empresarial.
-Durante su periodo como consejero de Hacienda del Gobierno vasco usted se empeño en impulsar aquella idea del 'Bilbao plaza financiera'. ¿Cree que la evolución del mundo de las finanzas ha echado por tierra un concepto tan localista como ese?
-Es que hoy el mercado financiero ha evolucionado tanto que ya es difícil ubicar las cosas. Pero en aquel momento tenía sentido hacerlo, porque Bilbao tenía una Bolsa, una gran tradición y era un segmento de actividad en plena ebullición. El resultado, además, no creo que haya sido malo. Ha quedado un poso de magníficos profesionales del sector financiero en esta plaza.
-¿Ha pensado en volver a la política?
-¿Volver a la cosa pública? ¿Por qué no? Pero no me muero por tener un cargo. Aceptaría si me ofrecen un proyecto atractivo, algo donde haya que hacer cosas que merezcan la pena. Siempre que me han propuesto algo interesante en la política lo he aceptado. Y, por cierto, cuando me he ido jamás he pedido algo a cambio.
-Usted ha pasado por el Gobierno vasco y también por la Diputación de Vizcaya. ¿Le apetecería una incursión en la vida municipal, ahora que se abre la veda, para ser alcalde de su pueblo?
-Pues no puedo negar que sí me gustaría. Pero....hay un pequeño problema. Yo no tengo carnet de partido.
-Es curioso lo suyo. Unos le consideran nacionalista fervoroso y en el PNV le catalogan a usted como un 'heterodoxo' para la causa.
-Es cierto. Bueno, esa imagen lo que representa es que soy realmente independiente. Un estado que me ha permitido hacer las cosas como realmente creía que había que hacerlas, al margen de disciplinas de uno u otro signo.