La bandera roja se mantuvo ayer izada en la playa getxotarra de Las Arenas tras el vertido de fuel detectado el martes. Los análisis efectuados a primera hora por los técnicos del Departamento vasco de Sanidad certificaron que la calidad del agua seguía siendo «no apta» para el baño. La prohibición decretada a mediodía del pasado martes por la presencia de un vertido de fuel procedente de los tanques de un barco se mantendrá vigente, al menos, hasta la mañana de hoy. Un nuevo análisis de los técnicos del área de Salud Pública determinará si la calidad del agua es compatible con el baño humano.
Respecto al arenal de Ereaga -también afectado por el vertido, aunque en menor medida-, Sanidad ordenó por la mañana la retirada de las balizas que colocaron en la zona del espigón, junto a las rocas. Sin embargo, según confirmaron fuentes del Departamento, los indicadores de advertencia volvieron a colocarse horas más tarde «al detectarse algunas manchas en el mar». Al igual que ocurrió el martes, en el resto de la playa el baño fue libre y no existieron restricciones.
Baño tolerable
Pese a todo, la presencia de fuel en Las Arenas decreció bastante por la acción de las mareas. Lo que sí se detectaron fueron «elementos flotantes» como botellas, plásticos, y otros desperdicios, «muchos de ellos procedentes de barcos».
La proximidad del Puerto de Bilbao y su ubicación en la desembocadura de la ría del Nervión siempre han motivado que este arenal getxotarra sea uno de los más susceptibles a la hora de padecer episodios contaminantes. De hecho, la bandera izada con mayor asiduidad es la amarilla, la que advierte del baño con precaución. El agua no es buena, pero sí «tolerable». Por ello, sus usuarios, en torno a 15.000 cada año, deben evitar estancias prolongadas en el agua y ducharse después del baño.